Verificación de folios de factura electrónica (CFDI)

Por: CPC Roberto Almaraz González.

El pasado 30 de diciembre de 2014 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF), y los cambios o adecuaciones que en el Artículo 29, fracción V, entrarían en vigor para el Código Fiscal de la Federación (CFF), por medio de la regla II.2.5.1.3 de la citada RMF para 2014.

Dicha regla sigue siendo vigente y en ella se indica de forma textual lo siguiente: “Los contribuyentes podrán realizar las deducciones o acreditamientos correspondientes, utilizando el archivo digital que contenga el comprobante fiscal digital (XML), la representación impresa, únicamente presume la existencia de dicho comprobante fiscal”.

Como se puede observar en esta regla, si al día de hoy, y desde el día 30 de diciembre del año pasado, no hemos hecho la validación de uno solo de los comprobantes, el total de nuestras compras y gastos de mercancías, materias primas, mensajería, transportación, aduanales, hospedaje, publicitarios, servicios profesionales (como pueden ser, legales, contables, de outsourcing o médicos), por mencionar sólo algunos,  no serán deducibles. En el mejor de los casos sólo entrarían en este rubro las operaciones celebradas con proveedores nacionales, o cuya filial se encuentra establecida en el país.

A mi juicio, lo que la autoridad no ve es la implicación de la inversión que se tiene que realizar para la validación de cada una de las operaciones, como sería la contratación de personal cuya única actividad en el día sea validar los XML. Hemos observado que con frecuencia se ha querido realizar esto con el recurso humano existente, sin embargo, la operación y complejidad de las compañías no lo permite.

Digamos que formamos parte de una entidad que cuenta con los recursos para la contratación de personal que se encargue de esta actividad, ahora, ¿cómo sabemos que hizo la validación de los archivos electrónicos? Ya se trata solamente de un sueldo, sino de un sueldo MÁS previsión social (IMSS, INFONAVIT, impuesto estatal o local), siempre y cuando la organización cumpla con todas las reglas establecidas por todas y cada una de las autoridades.

Además, esto implicaría incrementos en los costos de rubros como papelería, puesto que si queremos dejar evidencia de que el trabajo de validación de los XML se realizó, deberemos estar imprimiendo el resultado obtenido de la validación practicada para anexarlo al comprobante que previamente se había impreso, o que el proveedor nos entregó de forma impresa.

Es importante mencionar esto debido a que la experiencia nos ha mostrado que esta actividad se le encomienda a estudiantes, cuya rotación es muy elevada en las organizaciones, por ello es mejor dejarlo asentado.

Tomando en cuenta todo lo anterior los invito a reflexionar sobre las siguientes preguntas a las que se da pie:

  • Siendo una actividad tan importante, ¿por qué dejársela a alguien que por lo general no tiene la visión de la importancia de la labor que realiza?
  • ¿Por qué debemos validar la información una vez más, si la teoría nos indica que el SAT investigó todos los procesos para que un proveedor de facturación electrónica brindara este servicio, y cuyo proceso a juicio de la autoridad es inviolable?

Y tú, ¿qué opinas?

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