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Valuación y estrategias con derivados para la optimización de rendimientos en los portafolios




Por: Jorge Alberto Reyes Caballero, M. en C. Económicas y académico de la Escuela Bancaria y Comercial.

¿Por qué es necesario tener opciones de inversión? ¿Qué son los derivados financieros?

Muchas veces, las personas físicas y morales buscamos estrategias de inversión. Para ello, primero necesitamos garantizar el funcionamiento y la operación del capital de trabajo que genera los ingresos propios o de la empresa; el remanente se puede utilizar para incrementar nuestro patrimonio, es decir, como inversión de largo plazo. Existe la posibilidad de que sea más sencillo invertir a largo plazo en derivados que en los productos físicos, pues los primeros permiten ganar dinero aunque los mercados no se muevan. Y a todo esto, ¿qué son los derivados?

Los derivados financieros son instrumentos para ganar más dinero con la especulación. No se trata de arriesgar una mayor cantidad de dinero ni de despreocuparse del mismo, sino de conocer cuáles de dichos derivados son los mejores y cuáles son sus estrategias más comunes de riesgo. Funcionan como una herramienta más para proteger la inversión, limitándola a algunos activos de riesgos.

Los derivados financieros se basan en el precio de otros activos (subyacentes) que pueden ser acciones, índices, materias primas o derechos, pero todos ellos tienen las mismas características:

  • Su precio varía con respecto al valor subyacente al que está ligado el derivado.
  • Su inversión es menor que la inversión en el valor subyacente, y su beneficio o pérdida también se multiplican.

Los derivados más utilizados son: forwards (contratos de futuros), opciones o warrants (derechos sobre activos), swaps (contratos de permutas o intercambio) y CFD (contratos por diferencias).

Los CFD se han convertido en el producto principal de las personas que buscan derivados, gracias a que su funcionamiento es muy sencillo, pues es similar a las acciones. Los demás derivados financieros, como los forward (futuros) o warrants (opciones) implican una dificultad mucho mayor.

¿Cómo optimizo los rendimientos?

De acuerdo con lo que comenta Matiana Flores en su artículo Los derivados, una belleza de instrumento de inversión, “la naturaleza de los derivados (futuros, opciones y swaps, entre otros) es cubrir o administrar riesgos de exportadores, importadores y de rendimiento de portafolios de inversión ante variaciones en precios, tasas y tipos de cambio”.

Así, los derivados también son mecanismos para invertir con menores costos o comisiones, incluso para quienes no poseen grandes capitales para invertir. Sobre esto Flores proporciona el siguiente ejemplo: “para invertir en la Bolsa se puede comprar un futuro del Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y asumir el mismo riesgo que si se hiciera de manera directa (mercado físico)”.

También comenta:

Cuando se habla de derivados como inversión, no como cobertura, tendemos a ligarlos inmediatamente con la especulación, y esto no es necesariamente así. De hecho, especular a través de derivados es decisión de cada inversionista y puede hacerlo realizando operaciones apalancadas; sin embargo, también puede ser una útil herramienta para proteger e incrementar patrimonios

El uso de derivados como instrumento de cobertura permite que se reduzca la volatilidad de los rendimientos de un portafolio, lo cual protege a la cartera de los movimientos en los precios. Asimismo, favorece a los productores y compradores de materias primas, pues les garantiza un precio de compra o venta en el futuro.

Como instrumento de especulación, los derivados ofrecen un potencial ilimitado de ganancias, y con una mínima inversión se puede lograr altos rendimientos; no obstante, la especulación con estos instrumentos es muy riesgosa, ya que son más volátiles que los subyacentes. Cualquier inversionista puede comprar títulos derivados tal y como lo haría en cualquier mercado físico a través de un contrato de inversión con una casa de Bolsa.

Hoy por hoy la participación de las personas físicas en el mercado de derivados es baja y es así porque, en general, no tienen una cultura financiera sólida. En otros mercados del mundo conocen más los mercados de contado (físicos) y saben cómo utilizarlos para incrementar los rendimientos de sus activos financieros derivados.

Los principales inversionistas de derivados en México son las afores, las aseguradoras, las tesorerías de las empresas, así como los fondos de inversión. Dichos organismos utilizan los derivados para cubrir riesgos y para incrementar sus rendimientos y así no caer en la especulación.

Ahora ya conoces los derivados financieros como instrumentos para ganar más dinero en un ambiente de especulación o riesgo.

Bibliografía: Gray, S. et al. 2003, Derivados Financieros (1a ed.), Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, México, D.F.; Ballesca, L., Estudio de derivados. 

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