Responsabilidad civil, fiscal y penal de Gerentes, Directores y Administradores

Por C. P. C. y Maestro Roberto Colín.

En este artículo comentaremos los aspectos más importantes sobre la responsabilidad civil, fiscal y penal que se deriva de los cargos de Gerentes, Directores y Administradores al interior de una organización.

Las sociedades mercantiles son administradas por uno o varios administradores, que pueden ser o no, socios o accionistas de la sociedad. Cuando los administradores de la sociedad son dos o más, se constituye el Consejo de Administración y en los estatutos sociales queda determinado el número de integrantes.

El artículo 10 de la Ley General de Sociedades Mercantiles (LGSM) contempla que la representación de toda sociedad mercantil corresponderá a su administrador o administradores, quienes podrán realizar todas las operaciones inherentes al objeto de la sociedad, salvo lo que expresamente establezcan la Ley y el contrato social.

Desde esta perspectiva, la actividad del administrador o administradores, se encuentra investida de responsabilidad desde su origen, y en caso de incumplimiento, será parte de su responsabilidad la indemnización de quien resulte afectado por los daños y perjuicios causados.

Asimismo, el incumplimiento de las obligaciones y prohibiciones a las que se encuentra sujeto el administrador, puede originar responsabilidad penal derivada de la comisión de un delito, cuya sanción puede ser incluso una pena privativa de libertad.

En contraposición, la LGSM otorga a los administradores una excluyente de responsabilidad en algunas situaciones: “no será responsable el administrador que, estando exento de culpa, haya manifestado su inconformidad en el momento de la deliberación y resolución del acto de que se trate”.

Así, la responsabilidad de los administradores, tanto interna como externa, puede ser de 3 tipos:

1. Responsabilidad Civil

Las principales condiciones de responsabilidad civil de los administradores de las sociedades son:

a) Que en el derecho civil no hay pena o sanción represiva, sino únicamente la reparación del daño, que comprende el restablecimiento de la situación anterior a aquél que sea afectado, o la indemnización pecuniaria por daños y perjuicios.

b) Que en el derecho civil, para que exista responsabilidad no se requiere dolo o culpa, y ni siquiera debe haber en todos los casos la violación de una norma legal, puesto que se admite la responsabilidad objetiva, en la que los hechos en sí mismos son lícitos.

c) De acuerdo con el derecho civil, en caso de un daño o ilícito, lo resiente directamente el individuo, y sólo en forma indirecta la sociedad, por ser aquél, parte de la colectividad.

d) La responsabilidad en el campo civil puede recaer sobre terceros no imputables, como ascendientes, tutores, patrones, representantes, y el daño no siempre es recibido por una sola persona.

2. Responsabilidad Penal

En lo que se refiere al Código Penal Federal, éste castiga determinadas conductas que pueden darse tanto por acción como por omisión, mismas que provocan la correspondiente responsabilidad penal, algunas de ellas son:

a) Falsificación de las cuentas anuales u otros documentos que deban reflejar la situación jurídica o económica de la entidad en perjuicio de terceros.

b) Imposición de acuerdos abusivos, con ánimo de lucro propio o ajeno, en perjuicio de los demás socios, y sin que reporten beneficios a la sociedad.

c) Imposición o aprovechamiento para sí o para un tercero, de un acuerdo lesivo adoptado por una mayoría ficticia, en perjuicio de la sociedad o de alguno de sus socios.

d) Negación o impedimento sin causa legal a un socio, del ejercicio de los derechos de información y participación en la gestión o control de la actividad social.

e) Negación o impedimento de la actuación de las personas, órganos o entidades inspectoras o supervisoras.

f) Abuso de las funciones propias del cargo administrativo, para disponer fraudulentamente de los bienes de la sociedad o contraer obligaciones a cargo de ésta, causando directamente un perjuicio económicamente evaluable.

3. Responsabilidad Fiscal

La fracción III, del artículo 26 del Código Fiscal de la Federación (CFF), es clara y señala que: son sujetos de responsabilidad solidaria los gerentes, directores o administradores únicos de la persona moral, por las contribuciones causadas que no se pagaron ni se retuvieron durante su gestión, así como por las que debieron pagarse o enterarse durante la misma, en la parte del interés fiscal que no alcance a ser garantizada con los bienes de la persona moral que dirigen, y también cuando la contribuyente deudora principal no solicite su inscripción en el registro federal de contribuyentes, cambie su domicilio sin presentar el aviso correspondiente, no lleve contabilidad, la oculte o la destruya y desocupe el local donde tenga su domicilio fiscal, sin presentar el aviso de cambio de domicilio.

Por último, es pertinente señalar que, de conformidad con el artículo 95 del CFF, se otorga el carácter de responsables de los delitos fiscales, a quienes:

a) Concierten la realización del delito.

b) Realicen la conducta o el hecho descritos en la Ley.

c) Cometan conjuntamente el delito.

d) Se sirvan de otra persona como instrumento para ejecutarlo.

e) Induzcan dolosamente a otro a cometerlo.

f) Ayuden dolosamente a otro para su comisión.

g) Auxilien a otro después de su ejecución, cumpliendo una promesa anterior.

Como es de observarse, el artículo 95 del CFF, no limita la responsabilidad de los delitos fiscales a gerentes, directores o administradores únicos de la persona moral, sino también a quienes cometan las infracciones señaladas en este dispositivo legal.

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