Relaciones humanas al servicio de resultados empresariales

Por Mtra. Rosa Martha Loria

Si alguna vez te has planteado esta pregunta o te has cuestionado cómo es que las relaciones humanas influyen en los resultados de una organización, este artículo le será de gran utilidad.

En efecto, las relaciones humanas representan un factor muy importante para las organizaciones, no sólo en relación con los clientes, sino también por el ambiente de trabajo que se crea entre los trabajadores y con los directivos. De ahí que las empresas, desde el proceso de reclutamiento y selección, evalúen tanto las habilidades técnicas y cognitivas, como las habilidades humanas; así se asegura el ingreso de los colaboradores más productivos y cuya capacidad de comunicarse efectivamente con los clientes y sus compañeros, evitará conflictos y errores en relación con los servicios que se presten.

¿Y qué entendemos por relaciones humanas? Al hablar de ellas nos referimos al conjunto de principios, normas, hábitos y psicología aplicada en la convivencia entre los seres humanos.El grado de aceptación, simpatía y madurez que reflejemos ante los demás, será la pauta para que esta convivencia sea cordial y fructífera en mayor o menor medida.

Algunos autores como Lester R. Bittel, las definen como: “Todas las angustias y satisfacciones que ocurren entre las personas cuando comparten experiencias comunes, sobre todo en el trabajo”, lo que nos permite ver cómo influye el ambiente laboral y las experiencias que en éste se viven, para que un trabajador se sienta a gusto y orgulloso de ser parte de una empresa.

Asimismo, para que las buenas relaciones prosperen dentro de una empresa, no es suficiente con identificar y seleccionar candidatos con relaciones humanas excelentes, sino además, hay que concientizar a todos los integrantes del valor de las mismas y propiciar un clima laboral adecuado con formas de reconocimiento a la labor individual y a los resultados de los trabajadores en su conjunto, incentivar los procesos de capacitación y desarrollo efectivos, además de una comunicación abierta con trato justo y equitativo, para poder alcanzar los objetivos y metas organizacionales.

Precisamente en este aspecto, el departamento de Recursos Humanos (RH) entra en juego y resulta fundamental para garantizar que las condiciones laborales sean óptimas; de ahí la importancia de que el encargado de RH establezca una política de “puertas abiertas” que facilite el proceso, la adaptación y/o superación a cambios en los trabajadores, a fin de que se sientan cómodos y puedan comunicar lo que sienten y requieren durante su estancia en la empresa.

Existen algunas estrategias o prácticas que le pueden ser de utilidad, como el establecimiento de buzones de sugerencias, en el que los colaboradores manifiesten abiertamente sus puntos de vista para que estos sean evaluados y considerados, así se sentirán incluidos y animados en su participación.

Por otro lado, se puede utilizar un buen coaching en RH que permita desarrollar de manera metódica, estructurada y eficaz las aptitudes, habilidades y actitudes de las personas, lo cual favorecerá siempre a la autoestima, crecimiento y desempeño de las funciones y tareas de sus colaboradores.

El coaching es una metodología que consigue el máximo desarrollo profesional y personal de las personas y que da lugar a una profunda transformación, generando cambios de perspectiva y aumento del compromiso y la responsabilidad, lo que se traduce en mejores resultados.

Esto beneficiará también para obtener un clima de trabajo con visión común, abierto, cálido y participativo; promover la creatividad, innovación y autonomía; en la formación de equipos de alto rendimiento y facilitar la adaptación al cambio de las personas de manera más eficiente y eficaz.

¿Qué considerar para la contratación de un buen coaching? Principalmente, que el facilitador cuente con habilidades técnicas, de comunicación y escucha efectivos; ser empático, asertivo, abierto seguro y confiable para los demás.   

Lo que sí deberá considerarse como prioridad en las empresas, es la elaboración de un Código de Ética que incluya los valores organizacionales basados en la filosofía de la organización, estos deberán reflejar los acuerdos de confidencialidad y conflicto de interés que se desee prever, así como estilos de trabajo, estándares de conducta profesional de los trabajadores y para con los clientes.

De esta forma, y en combinación con otras técnicas aplicadas con éxito en la organización, es posible lograr no sólo un ambiente cordial y de servicio, sino también, disminuir los ausentismos, la rotación de personal, los accidentes de trabajo y, por ende, mayor compromiso hacia la productividad, la calidad y el trabajo en equipo.

En definitiva, una selección adecuada de herramientas para establecer relaciones humanas efectivas puede contribuir enormemente en el progreso de una empresa y hacerla mucho más competitiva en comparación con aquellas que no realizan estas prácticas, pero si no se realizan adecuadamente puede convertirse en una experiencia históricamente desagradable y desalentadora para los colaboradores, por lo que resulta indispensable generar entre ellos un ambiente de “Ganar-Ganar”.

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