Qué son los estímulos fiscales. Parte 1

Por C. P. Roberto Colín

El objetivo de este artículo es analizar los estímulos fiscales contenidos en el título VII de la Ley del Impuesto sobre la Renta y sus requisitos de aplicación y cumplimiento para los casos de personas físicas y morales

Los estímulos fiscales son beneficios de carácter económico concedidos por una Ley Fiscal al sujeto pasivo de un impuesto, con el objeto de alcanzar ciertos fines de carácter parafiscal. Por definición:

“Los Estímulos Fiscales son prestaciones económicas concedidas por el Estado a una persona o grupo de personas, con el objeto de apoyarlas o fomentar su desarrollo económico o social, ante una situación de desventaja o desigualdad”.

Dichos estímulos requieren de los siguientes elementos:

  1. La existencia de un tributo o contribución a cargo del beneficiario del estímulo.

Elemento necesario, debido a que el estímulo fiscal sólo se origina y se concreta en torno a las cargas tributarias que pesan sobre quienes aportan su cuota fiscal.

  1. Una situación especial del contribuyente, establecida en abstracto por la disposición legal que otorga el estímulo, y que al concretarse da origen al derecho del contribuyente para exigir el otorgamiento de dicho estímulo a su favor.
  2. Un objetivo de carácter parafiscal. Éste es el elemento meta-jurídico del estímulo fiscal y consta de un objetivo directo y un objetivo indirecto. El objetivo directo consiste, por lo común, en obtener una actuación específica del contribuyente, y el objetivo indirecto radica en lograr a través de la conducta del mismo ciudadano, efectos que trasciendan de su esfera personal al ámbito social.

Por lo anterior, es posible entender que los estímulos fiscales sirven como un instrumento utilizado por la autoridad para reducir o exentar el pago de un impuesto a los contribuyentes que se ubican en una situación específica, mismos que se conceden cumpliendo ciertos requisitos para la realización de determinadas actividades consideradas de interés público por el Estado.

En este sentido, la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) considera un título especial para los estímulos fiscales (Título VII), que comprende los siguientes:

  1. De las cuentas personales de ahorro (artículo 185).
  2. De los patrones que contraten a personas que padezcan discapacidad y adultos mayores (artículo 186).
  3. De los fideicomisos dedicados a la adquisición o construcción de inmuebles (artículos 187 y 188).
  4. A la producción y distribución cinematográfica y teatral nacional (artículos 189 y 190).
  5. De los contribuyentes dedicados a las construcción y enajenación de desarrollos inmobiliarios (artículo 191).
  6. De la promoción de la inversión en capital de riesgo en el país (artículos 192 y 193).
  7. De las sociedades cooperativas de producción (artículos 194 y 195).

Como se dijo anteriormente, para acceder a la aplicación de los estímulos fiscales mencionados, se deberán de cumplir ciertos requisitos, mencionamos los primeros 3 en esta primera parte del artículo:

De las cuentas personales de ahorro

El importe de los depósitos, pagos o adquisiciones no podrán exceder en el año de calendario de que se trate, del equivalente a $152,000.00, considerando todos los conceptos.

Las acciones de las sociedades de inversión quedarán en custodia de la sociedad de inversión a la que correspondan, no pudiendo ser enajenadas a terceros, reembolsadas o recompradas por dicha sociedad, antes de haber transcurrido un plazo de cinco años, contando a partir de la fecha de su adquisición, salvo en el caso de fallecimiento del titular de las acciones.

Las cantidades que se depositen en las cuentas personales, se paguen por los contratos de seguros, o se invierten en acciones de las sociedades de inversión, a que se refiere este artículo, así como los intereses, reservas, sumas o cualquier cantidad que obtengan deberán considerarse, como ingresos. En ningún caso la tasa aplicable a las cantidades acumulables en los términos de esta fracción será mayor que la tasa de impuesto que hubiera correspondido al contribuyente en el año acumulables del contribuyente en su declaración correspondiente al año del calendario.

De los patrones que contraten a personas que padezcan discapacidad y adultos mayores

Que el patrón contrate a personas que padezcan discapacidad motriz y que para superarla requieran usar permanentemente prótesis, muletas o silla de ruedas; mental; auditiva o de lenguaje, en un ochenta por ciento o más de la capacidad normal, tratándose de invidentes.

Que el patrón esté cumpliendo respecto de dichos trabajadores con la obligación del aseguramiento al régimen obligatorio contenida en la Ley del Seguro Social y además obtenga del Instituto Mexicano del Seguro Social el certificado de discapacidad del trabajador.

De los fideicomisos dedicados a la adquisición o construcción de inmuebles

Que los fideicomisos que se dediquen a la adquisición o construcción de bienes inmuebles que se destinen al arrendamiento o a la adquisición del derecho a percibir ingresos provenientes del arrendamiento de dichos bienes, así como a otorgar financiamiento para esos fines.

Que el fideicomiso se haya constituido o se constituya de conformidad con las leyes mexicanas y la fiduciaria sea una institución de crédito residente en México autorizada para actuar como tal en el país.

Que el fin primordial del fideicomiso sea la adquisición o construcción de bienes inmuebles que se destinen al arrendamiento o la adquisición del derecho a percibir ingresos provenientes del arrendamiento de dichos bienes, así como otorgar financiamiento para esos fines con garantía hipotecaria de los bienes arrendados.

Que al menos el 70% del patrimonio del fideicomiso esté invertido en los bienes inmuebles, los derechos créditos a los que se refiere la fracción anterior y el remanente se invierta en valores a cargo del Gobierno Federal inscritos en el Registro Nacional de Valores o en acciones de sociedades de inversión en instrumentos de deuda.

Que los bienes inmuebles que se construyan o adquieran se destinen al arrendamiento y no se enajenen antes de haber transcurrido al menos cuatro años contados a partir de la terminación de su construcción de su adquisición.

Que la fiduciaria emita certificados de participación por los bienes que integren el patrimonio del fideicomiso y que dichos certificados se coloquen en el país entre el gran público inversionista o bien, sean adquiridos por un grupo de inversionistas integrado por al menos diez personas, que no sean partes relacionadas entre sí, en el que ninguna de ellas en lo individual sea propietaria de más del 20% de la totalidad de los certificados de participación emitidos.

Que la fiduciaria distribuya entre los tenedores de los certificados de participación cuando menos una vez al año, a más tardar el 15 de marzo, al menos el 95% del resultado fiscal del ejercicio inmediato anterior generado por los bienes integrantes del patrimonio del fideicomiso.

Que cuando la fiduciaria estipule en los contratos o convenios de arrendamiento que para determinar el monto de las contraprestaciones se incluyan montos variables o referidos a porcentajes, excepto en los casos en que la contraprestación se determine en función de un porcentaje fijo de las ventas del arrendatario, estos conceptos no podrán exceder del 5% del monto total de los ingresos anuales por concepto de rentas del fideicomiso.

Que se encuentre inscrito en el Registro de Fideicomisos dedicados a la adquisición o construcción de inmuebles, de conformidad con las reglas que al efecto expida el Servicio de Administración Tributaria.

En un artículo posterior continuaremos señalando los requisitos que se deben cumplir para acceder a los estímulos fiscales.

Síguenos en Facebook

Contenido relacionado: 

Contenido recomendado: