¿Qué sigue para terminar el ejercicio fiscal 2015?

Por CP Aarón Salmerón Jiménez

¿Eres contador? Si tu respuesta es sí, con certeza en diciembre trabajaste arduamente, incluso, en fechas en las que la mayoría descansaron, ya que para la práctica contable, diciembre es uno de los meses más complicados y cargados de trabajo. ¿Qué sigue para terminar con éxito el ejercicio fiscal?

Es importante conocer cuáles son las principales responsabilidades del área, si se desea tener un cierre exitoso y terminar así, uno de los procesos más “engorrosos”.

Es importante partir de que la contabilidad de la empresa debe estar ceñida a las Normas de Información Financiera (NIF), por lo que la emisión de los estados financieros: Balance General, Estado de Resultados Integral, Variaciones en el capital Contable y Flujos de Efectivo, deben estar preparados con base en dicha norma. Asimismo, hay que considerar la duración del período fiscal que normalmente abarca un ejercicio y es de enero a diciembre, excepto cuando se trata del primer ejercicio de operaciones.

A estas alturas, seguramente los auditores externos ya están en la empresa, lo normal es que lleguen a partir del cuarto trimestre del año, con el objeto de poder emitir la versión final, con la opinión, en los primeros meses del 2016, por eso será necesario revelar cualquier hecho ocurrido posterior a la fecha de cierre, con el objeto de poder señalarlo dentro de las notas a los estados financieros.

Asimismo, se debe tener muy claro el saldo final del ejercicio 2015 de cada una de las cuentas, a fin de llevarlas a la contabilidad del 2016 como saldos iniciales, siempre hay que recordar también que las cuentas de resultados en cada período inician de “cero”, para definir con exactitud la rentabilidad de una empresa durante un período.

Muy claras y cuantificadas deben quedar también todas las transacciones que se realizaron con partes relacionadas (personas morales o físicas que de una u otra forma influyen en las decisiones de la empresa) tanto para revelarlo dentro de las notas a los estados financieros como para la realización, en su momento, de un estudio de precios de transferencia.

Un aspecto más que se debe cuidar durante el cierre del ejercicio es que dentro de los archivos de la empresa se encuentra la información soporte de todas las transacciones del año, esto con el objeto de verificar la autenticidad de los hechos que se están revelando dentro de la información financiera emitida, ya que es un punto muy importante para la toma de decisiones tanto interna como externa.

Por último, no podemos olvidar que en marzo se tendrá que presentar la declaración anual de la empresa, y que se debe tener toda la información necesaria para calcular el monto a pagar y para cumplir cualquier requerimiento de la autoridad fiscal.

En resumen, es imprescindible un trabajo contable arduo para cerrar el ejercicio, pero la experiencia y claridad de lo que se observe con disposición a la norma dentro del marco del cierre, es lo que ayudará a que sea más sencillo. Recuerda que la contabilidad de la empresa debe estar basada en las NIF, y que debes conocer: los saldos finales de las cuentas para que, en algunos casos, sean los iniciales del nuevo período; estar al pendiente de cualquier hecho posterior al cierre; emitir los estados financieros y sus notas; terminar la auditoría con el VoBo del auditor externo y realizar la declaración anual de impuestos en marzo.

Existen, algunos otros procesos que te ayudarán a terminar el ciclo completamente, pero lo señalado hasta aquí te ayudará a tener todo bajo control para así “quitarte el mayor estrés posible del cierre”.

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