factura-electrónica-CFDI

Qué es y cómo se expide una factura electrónica (CFDI)




Por: CP y Mtro. en Administración de Negocios Roberto Almaraz

La factura electrónica o Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) en México es un comprobante digital implementado por la autoridad fiscal de nuestro país, apegado a los estándares definidos por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en los últimos años.

Se trata de documentos que son generados, transmitidos y resguardados utilizando para ello medios electrónicos (representación digital).

Un CFDI equivale a lo que antes era una factura o recibo, es decir:

  • Da soporte y avala las operaciones de compra-venta por la realización de una transacción u operación comercial entre un comprador y un vendedor.
  • Compromete al vendedor a entregar el producto o servicio y compromete al comprador a realizar el pago según lo especificado en dicho documento.

Cada factura electrónica emitida cuenta con:

a) Un sello digital (Firma Electrónica Avanzada) que confirma su origen, le da validez ante el SAT y la hace única

b) Una cadena original que funciona como un resumen del contenido de la factura

c) Un folio que indica el número de la transacción realizada del vendedor, sin importar que sea persona física o moral

El CFDI es un documento que sirve para describir el costo de los servicios y desglosar los impuestos correspondientes a pagar al detalle. Sustituye, según las disposiciones legales correspondientes en México, a las facturas tradicionales en papel y garantiza, entre otras cosas, la autenticidad de su origen o creación, además del contenido.

A partir de lo anterior, podríamos preguntarnos: ¿es legal la factura electrónica? La respuesta es sí: la factura electrónica es completamente legal y desde el 2004 fue avalada por el SAT. En el Anexo 20 de la Miscelánea Fiscal se establecen todos los fundamentos legales y técnicos para cualquier persona física o moral que desee emitir Comprobantes Fiscales Digitales por Internet.

El CFDI es una factura que requiere ser timbrada electrónicamente por un Proveedor Autorizado de Certificación (PAC). Por lo tanto, implica adquirir con este último una cantidad específica de timbres fiscales, a menos que se desee utilizar la aplicación creada por el SAT, en la cual el timbrado de los comprobantes no tiene ningún costo.

Para este procedimiento es necesario contar con la FIEL y solicitar en el mismo portal del SAT un certificado de sellos digitales, que se deberán tener a la mano ya que serán utilizados en la elaboración de cada una de las facturas. Este proceso es muy ágil y eficiente si se utiliza un software diseñado por asesores externos, a diferencia de la aplicación del SAT, que es usada en su mayoría por aquellos contribuyentes que no facturan muchos comprobantes a la semana o al mes, además de aquellos que consideran como un gasto adicional al pago los impuestos, la compra de un software (programa), e incluso el tener que haber hecho la inversión para adquirir un hardware (equipo de cómputo).

Práctica correcta para expedir factura electrónica (de acuerdo a lo indicado en portal del SAT):

  • Comprador: Solicita factura y da RFC
  • Vendedor: Recibe RFC
  • Vendedor: Inicia generación de factura, incorpora su sello digital, envía al SAT/PAC para su certificación
  • Vendedor: Entrega o informa medio o lugar en donde estará a su disposición
  • Comprador: Acude al medio o lugar y recibe o recupera la factura que debe estar lista

En conclusión, es cierto que la idea de elaborar facturas electrónicas obedece en gran parte a cumplir con las tendencias internacionales de este tipo de comprobantes (como en España, por ejemplo). A mi parecer, también deben distinguirse las operaciones “reales” de la “ficticias”, conocerse el momento mismo en que ocurren las operaciones (compra-venta) y especificarse quién recibe un ingreso y quién a su vez ha realizado un gasto. Esta información permitiría ampliar la base de contribuyentes y eliminar de la contabilidad toda aquella información que no corresponde a la entidad.

Al paso del tiempo, la tecnología se ha convertido en una aliada importante para el SAT, permitiendo más control de los contribuyentes y sus impuestos con el fin de robustecer dicha base de forma constante.

Finalmente, de acuerdo con los nuevos lineamientos, lo que vale ante el fisco es el archivo electrónico XML, por lo que ya no es necesario (en teoría) respaldar la información contable tanto de ingresos como egresos con la impresión del comprobante que siempre está anexo en PDF al correo electrónico que recibimos o enviamos.

Al respecto, pregunto: ¿quién no imprime la factura electrónica? En ese caso, ¿cómo dejar evidencia de que validaste como marca la ley que debes hacer los XML? Una de la campañas promocionales indicaba que con este tipo de información ahorraríamos costos en el rubro de papel… ¿crees que sea así?

Síguenos en Facebook