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Qué es la discrepancia fiscal




Te explicamos qué hace la autoridad cuando comprueba que las erogaciones de los contribuyentes son superiores a sus ingresos declarados.

Las prácticas fiscales indebidas han originado la publicación de disposiciones fiscales que tratan de combatirlas, tal es el caso de la discrepancia fiscal, figura que está contemplada en la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR).

¿Cuándo se presenta la discrepancia fiscal?

De conformidad con el artículo 91 de la LISR, las personas físicas podrán ser objeto del procedimiento de discrepancia fiscal cuando se compruebe que el monto de las erogaciones en un año de calendario sea superior a los ingresos declarados por el contribuyente, o bien a los que le hubiere correspondido declarar.

Se debe dejar claro que la Ley considera erogaciones efectuadas las consistentes en gastos, adquisiciones de bienes y depósitos en cuentas bancarias, en inversiones financieras o tarjetas de crédito.

Cuando las erogaciones son superiores a los ingresos, la autoridad puede optar por la presunción de ingresos en relación a los gastos mencionados en el párrafo anterior, siempre y cuando se trate de personas físicas que no estén inscritas en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), o bien que estándolo, no presenten las declaraciones a las que están obligadas; o que aun presentándolas, declaren ingresos menores a las erogaciones referidas.

Tratándose de contribuyentes que perciban ingresos por sueldos y salarios o asimilados a salarios y que no estén obligados a presentar la declaración anual, se considerarán como ingresos declarados los manifestados por los sujetos que efectúen la retención.

La autoridad no podrá considerar la presunción de ingresos, tratándose de depósitos que el contribuyente efectúe en cuentas que no sean propias y que califiquen como erogaciones, cuando se demuestre que dicho depósito se hizo como pago por la adquisición de bienes o de servicios, como contraprestación para el otorgamiento del uso o goce temporal de bienes, para realizar inversiones financieras ni los traspasos entre cuentas del contribuyente o a cuentas de su cónyuge, de sus ascendientes o descendientes, en línea recta en primer grado.

Por los ingresos que sean determinados mediante la presunción por parte de la autoridad y por la actividad preponderante del contribuyente, deberá pagar el impuesto por los ingresos omitidos y las sanciones económicas que determine la autoridad.

En el caso de que se trate de un contribuyente que no se encuentre inscrito en el RFC, las autoridades fiscales procederán a inscribirlo.

Conclusión

Los contribuyentes deben poner atención a las erogaciones que realizan en transacciones o con tarjetas de crédito, ya que la postura de la autoridad ocupa la lógica de que no se puede gastar más de los ingresos que se optimen, salvo por préstamos y donativos que no se declaren.

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