Obligaciones de la alta dirección frente a la administración

Por C. P. C. José Díaz Cuadra.

En función del tema que ahora abordaremos, es importante y prudente recordar algunos de los tópicos que se comentaron anteriormente, en relación con las características y diferencias entre los administradores y la alta dirección de una sociedad.

En el entendido de que la alta dirección debe enfocarse en definir y dar seguimiento a la estrategia organizacional, así como a la adecuada ejecución de la operación hacia sus mandos medios, tiene intrínsecamente la obligación de realizar un “reporteo”, por así decirlo.

¿Cómo lo hace? ¿Cómo asegura la administración el seguimiento a las obligaciones de sus directivos y, en su caso, las sanciones que en su caso se deriven?

Con el propósito de brindarles una exposición ilustrativa, imaginemos por ejemplo un caso, en el que la administración ha sido seleccionada de forma colegiada en un Consejo de Administración, de tal suerte que éste debe sesionar al menos trimestralmente.

Establezcamos que se trata de una sociedad, una entidad regulada y conocida por todos los lectores, específicamente, una institución de banca múltiple o banco. Respondamos entonces las 3 preguntas que con antelación se formularon. ¿Cómo es que realiza sus reportes la alta dirección? A través de sus sesiones.

Usualmente, en la primera Sesión de Consejo de Administración (SCA) se establecen los objetivos prioritarios de un banco, y entre otras cosas, la estructura organizacional, comandada desde luego por el Director General.

Entre otros cargos regulatorios, también se selecciona al oficial de cumplimiento, al auditor interno, al titular de la unidad de administración integral de riesgos, quien alinea sus responsabilidades, principalmente con las obligaciones específicas que conforme a la regulación financiera aplicable establecida en regulaciones primaria y secundarias (Ley de Instituciones de Crédito, Circular Única de Bancos) y aquellas que directamente le establece el Consejo conforme a su business model, es decir, la estrategia comercial según los productos con los que oferta.

Esto significa que en cada sesión trimestral, el Director General tendrá que dar un informe de la marcha del negocio, cuyo alcance tendrá que abarcar las actividades y obligaciones de su tramo de control, las que regulatoriamente le aplican (como por ejemplo la situación del sistema de control interno) y las que el propio Consejo le encargó.

¿Cómo asegura la administración el seguimiento a las obligaciones de sus directivos y las sanciones que en su caso apliquen?

También a través de sus SCA, ya que a través de ellas se conoce calendarizadamente el cumplimiento regulatorio de KPI’s (indicadores que se utilizan para cuantificar los resultados de una determinada acción o estrategia en función de objetivos predeterminados); lo que permite medir el éxito de las acciones programadas.

Si a través de ellos se llegara a detectar algún incumplimiento, la información será la base para:

  • Conocer oportunamente lo que originó éste.
  • Analizar y convenir su posible solución o control compensatorio.
  • Evaluar el impacto que como entidad tiene por autoridades reguladoras como la CNBV, Banco de México, IPAB, Condusef, etcétera.

En conclusión, se trata de una labor conjunta entre el Consejo, como ente que gobierna a la organización (gobierno corporativo) y a sus directivos, en función de los objetivos generales y estratégicos que se plantearon originalmente.

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