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Más utilidades y menos impuestos para las escuelas




Por: C.P. Mauricio Álvarez Torres, integrante de la Comisión de Desarrollo Apoyo al Ejercicio Independiente–Bosques, del Colegio de Contadores Públicos de México y Contador Independiente.

Una vez que la derogación del IETU se publicó en el Diario Oficial de la Federación, a partir del 1° de enero de 2014 las instituciones educativas se olvidaron del pago de los impuestos de cada mes.

Dentro del paquete de Reformas Fiscales para este 2014, enviado por el Presidente Enrique Peña Nieto, mismo que fue aprobado por el Congreso de la Unión, se encuentra la eliminación del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU).

A partir de su entrada en vigor (2008), este impuesto generó una importante carga fiscal para las instituciones educativas de carácter privado que cuentan con Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (REVOE), ya que hasta el 31 de diciembre de 2007 estas instituciones educativas no contaban con algún impuesto directo que gravara sus actos o actividades y sólo, algunos casos, contaban con el pago de un impuesto anual de Impuesto Sobre la Renta (ISR).

La Ley del ISR menciona, en su fracción X del artículo 95, que las Sociedades o Asociaciones Civiles que se dediquen a la enseñanza, y cuenten con Autorización o REVOE de conformidad con la Ley General de Educación, serán consideradas como personas morales con fines no lucrativos; por lo tanto, no pagan ISR como lo hace la mayoría de las empresas.

El ISR de las instituciones educativas con REVOE, sólo se paga en 2 casos:

  1. El primero, cuando enajenen bienes distintos a su activo fijo o presten servicios a personas distintas de sus miembros, siempre y cuando estos ingresos excedan del 5% del total de sus ingresos.
  1. El segundo, cuando realicen operaciones que se consideren como remanente ficto. Entre las más comunes encontramos: compras registradas indebidamente, omisiones de ingresos, gastos que se consideren no deducibles y préstamos a socios en los cuales no se fije una tasa de interés.

Es importante señalar que este ISR no grava directamente la utilidad de las instituciones educativas, puesto que en el primer caso toma como base una parte de los ingresos y en el segundo operaciones sobre las cuales no se tuvo un adecuado control. Este impuesto se paga de forma anual, por lo tanto, se puede concluir que si una institución educativa no realiza operaciones distintas de su actividad en más de un 5% del total de sus ingresos, y tiene un adecuado control sobre sus operaciones, no será sujeta de ningún impuesto directo.

Como bien lo mencioné, con la entrada del IETU, las escuelas empezaron a pagar impuestos que iban directamente relacionados con sus actividades, de forma mensual y anual. Esto se vio reflejado en cargas de trabajo para los administradores o en muchos de los casos con la contratación de un contador o despacho que los asesorara en este tema, dando como resultado una disminución de las utilidades y un incremento en los precios para el público.

Si todo se da conforme a lo previsto, una vez que la derogación del IETU se publicó en el Diario Oficial de la Federación, a partir del 1° de enero de 2014 las instituciones educativas se olvidaron del pago de los impuestos de cada mes.

Es importante señalar que los contadores y administradores de las instituciones educativas deben de verificar qué otros impuestos les son aplicables a los actos o actividades que realizan. Menciono esto debido a que, en la actualidad, estas instituciones ofrecen una amplia gama de servicios que no van directamente relacionados con la enseñanza como pueden ser las actividades extraescolares, la venta de materiales, uniformes, etc.

Si bien es importante mencionar que se dio un gran paso con la eliminación de este impuesto, hay que tomar en cuenta que el margen de utilidad mayor que van a tener las instituciones educativas, debe ser aprovechado de forma eficiente para la toma de decisiones financieras.

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