Las cuentas de impuestos a la utilidad y diferidos en el catálogo de cuentas y en el código agrupador

C.P.C. Javier Martínez

La norma de Información Financiera D-4, “Impuestos a la utilidad”, tiene por objetivo establecer las normas para el reconocimiento de los impuestos de utilidad, analicemos a detalle.

Hagamos un poco de historia. El Boletín D-4 “Tratamiento contable del impuesto sobre la renta, del impuesto al activo y de la participación de los trabajadores en la utilidad”, emitido por el Instituto Mexicano de Contadores Públicos, vigente del año 2000 al 2007, requería el reconocimiento de impuestos diferidos básicamente por todas las diferencias temporales entre los saldos contables y fiscales del balance general, aplicando la tasa de ISR aprobada a la fecha de emisión de los estados financieros. En el anterior Boletín D-4, “Impuestos diferidos”, vigente desde 1987 hasta el 31 de diciembre de 1999, únicamente se reconocían impuestos diferidos sobre las diferencias temporales que se consideraban no recurrentes y cuya materialización podía preverse en un periodo definido.

De conformidad con este boletín, el efecto acumulado de impuestos diferidos al principio del año 2000 se aplicó al capital contable, sin reestructurarse los estados financieros de años anteriores, dentro de un concepto por separado denominado “efecto inicial de impuestos diferidos”. Conforme a la NIF D-4, vigente a partir de 2008, este último en muchos casos se incluye en los resultados de ejercicios anteriores, sin ser necesaria su presentación por separado.

La Norma de Información Financiera D-4 “Impuestos a la utilidad”, que sustituye al anterior Boletín D-4, tiene por objeto establecer las normas que deben observarse en el reconocimiento de los impuestos a la utilidad. La NIF D-4 entró en vigor para los ejercicios que se inicien a partir del 1° de enero de 2008. El ISR causado del ejercicio se carga a resultados y representa el pasivo exigible a plazo menor de un año.

El Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera (CINIF) estableció que debían hacerse proyecciones financieras por cuatro años a partir de 2008, por considerar que ése es el periodo en el que se previó coexistirán la Ley del IETU y la Ley del ISR, aunque se dio hasta el año 2013. Tales proyecciones deben estar basadas en supuestos razonables, confiables, debidamente respaldados y que representen la mejor estimación de la administración sobre el pago de impuestos que la entidad hará en el futuro. Asimismo, el CINIF recomienda que en los primeros años de vigencia de la Ley del IETU, no sólo se hagan cálculos hacia el futuro, sino también en forma retrospectiva para conocer, con base en resultados históricos, cuál hubiera sido el comportamiento del pago de impuestos.

Con base en las proyecciones mencionadas y con la aplicación del juicio profesional al que hace mención el Marco Conceptual de las NIF, una empresa debe identificarse con alguna de las siguientes entidades:

a)   las que esencialmente solo pagan ISR;

b)   las que esencialmente pagan IETU; y

c)   las que en algunos periodos pagan solo ISR y en otros pagan IETU.

A partir de 2014 desaparece el IETU y el ISR se convierte en el único impuesto a la utilidad. En el Código Agrupador del SAT, publicado en el Anexo 24 de la RMF-2015, tenemos las siguientes cuentas, incluyendo las de PTU, aunque como bien sabes, pasó a la NIF D-3:

cuentas_de_impuestos_utilidad_y_diferidos_en_las_cuentas_codigo_agrupados

Tendremos oportunidad de jugar con algunos ejemplos para entender la importancia de la aplicación de impuestos diferidos. Pero eso lo veremos más adelante; ¿cuáles son tus dudas al respecto?

 

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