La visita domiciliaria

La visita domiciliaria

Es el acto de fiscalización para verificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales y aduaneras por parte de los contribuyentes, los responsables solidarios o terceros con ellos relacionados.

Por: L.C. y E.F. Arturo Morales Armenta, Licenciado en Contaduría y Especialista Fiscal por la Facultad de Contaduría de la UNAM, catedrático de la FCA, Coordinador de la Vicepresidencia Fiscal del IMCP e Investigador Fiscal del Centro de la Investigación para la Contaduría Pública de la misma institución.

Su fundamento parte del Art. 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que señala: (énfasis añadido):

Artículo 16. Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento…

La autoridad administrativa podrá practicar visitas domiciliarias únicamente para cerciorarse de que se han cumplido los reglamentos sanitarios y de policía; y exigir la exhibición de los libros y papeles indispensables para comprobar reglamentos sanitarios y de policía que se han acatado las disposiciones fiscales, sujetándose en estos casos, a las leyes respectivas y a las formalidades prescritas para los cateos…

En materia fiscal, su fundamento se encuentra en el artículo 42 del Código Fiscal de la Federación que establece (énfasis añadido):

Artículo 42, CFF. Las autoridades fiscales a fin de comprobar que los contribuyentes, los responsables solidarios o los terceros con ellos relacionados han cumplido con las disposiciones fiscales y, en su caso, determinar las contribuciones omitidas o los créditos fiscales, así como para comprobar la comisión de delitos fiscales y para proporcionar información a otras autoridades fiscales, estarán facultadas para:

V. Practicar visitas domiciliarias a los contribuyentes, a fin de verificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales en materia de la expedición de comprobantes fiscales y de la presentación de solicitudes o avisos en materia del Registro Federal de Contribuyentes (RFC)

Tipos de revisiones de las visitas domiciliarias

Estas visitas pueden ser en materia de contabilidad, bienes y mercancías; para comprobar el cumplimiento de las disposiciones fiscales en materia de expedición de comprobantes fiscales y de presentación de solicitudes o avisos en materia del RFC; en materia aduanera y del cumplimiento de obligaciones fiscales en control de bebidas alcohólicas.

Desarrollo de una visita domiciliaria

Para empezar, toda visita domiciliaria deberá tener la notificación formal de una orden de visita, la cual es el acto mediante el cual —de acuerdo con las formalidades legales establecidas—, se hace saber un acto administrativo al contribuyente que es la persona a la que se reconoce como interesado en su conocimiento, o se le requiere para que cumpla con la obligación y se clasifican en: personales, correo ordinario o telegrama, estrados, edictos e instructivo.

Los requisitos de la orden de visita son: constar por escrito; señalar la autoridad que lo emite, el lugar y la fecha de la emisión; estar fundada y motivada, y expresar el objeto o propósito; ostentar la firma autógrafa del funcionario competente; especificar el lugar donde deba efectuarse la visita e indicar el nombre de los funcionarios que realizarán la visita.

La práctica de diligencias por las autoridades fiscales deberá efectuarse en días y horas hábiles, entre las 7:30 y las 18:00 hrs. Una diligencia de notificación iniciada en horas hábiles podrá concluirse en hora inhábil sin afectar su validez.

También, puede realizarse cuando se trate de la verificación de bienes y de mercancías en transporte, en todo el año y las 24 horas del día.

En materia del procedimiento administrativo de ejecución, de notificaciones y de embargos precautorios, podrán habilitar los días y horas inhábiles.

Cabe señalar que el desarrollo de una visita domiciliaria parte de un acta de inicio, las actas parciales y un acta final.

En las actas parciales se señalarán los hechos u omisiones concretos que ocurran durante el desarrollo de la visita domiciliaria, y formarán parte del acta final, mientras que esta última contiene los hechos u omisiones resultado de la visita.

Plazos para concluir las visitas domiciliarias

Por regla general, este acto de fiscalización deberá concluir en un periodo máximo de 12 meses, contados a partir de la fecha de notificación de la orden respectiva, excepto cuando se trate de algunas excepciones, por ejemplo:

  • Contribuyentes que integran el sistema financiero, donde será de 18 meses
  • Contribuyentes que consoliden, donde será de 18 meses
  • Contribuyentes respecto de los cuales la autoridad fiscal o aduanera solicite información a autoridades fiscales o aduaneras de otro país, será de 2 años
  • Revisiones para verificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales en materia de precios de transferencia, será de 2 años
  • Verificaciones de origen a exportadores o productores de otros países de conformidad con los tratados internacionales celebrados por México, será de 2 años

Casos de suspensión del plazo para concluir la visita

Cuando el contribuyente no atienda el requerimiento de datos, informes o documentos solicitados por las autoridades fiscales, durante el periodo que transcurra entre el día del vencimiento del plazo otorgado en el requerimiento y hasta el día en que conteste o atienda el requerimiento, sin que la suspensión pueda exceder de seis meses. También puede ser por causa de huelga, fallecimiento del contribuyente o cuando este desocupe su domicilio fiscal sin haber presentado el aviso.

Plazo para la notificación de la resolución

En este sentido, las autoridades deberán emitir y notificar la resolución final en un plazo máximo de 6 meses, a partir del levantamiento del acta final; o bien, cuando éstas no emitan y notifiquen legalmente la resolución correspondiente dentro del plazo legal, quedará sin efectos la orden y las actuaciones que se derivaron durante la visita o revisión de que se trate, quedando imposibilitada la autoridad en determinar créditos fiscales como resultado de la revisión, así como en iniciar nuevamente el acto de fiscalización.

Como podemos ver, la visita domiciliaria es un proceso que se debe cumplir con apego a la Ley y sin arbitrariedades. Así, una vez que se haya solicitado la información, ésta debe proporcionarse a la autoridad competente, ya que es una manera de comprobar el cumplimiento de las obligaciones fiscales.