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La razón de ser de las “leyendas fiscales” en CFDI




Las facturas electrónicas, también conocidas como CFDI’s contienen elementos obligatorios que permiten la eficacia probatoria de este tipo de documento fiscal, el uso correcto de los elementos que las componen podrán ayudarnos incluso para su deducibilidad.

Desde el punto de vista de su naturaleza jurídica, la factura es un documento, y en ese sentido, la clasificación de los documentos se puede agrupar en: documentos en papel o textuales y documentos no textuales que guardan alguna información, un ejemplo de esta segunda clasificación es un driver o disco, que puede almacenar archivos de audio, video, texto, digitales, etcétera.

Inicialmente, un documento era de papel o de algún material físico, pero con la llegada de la Informática, el documento se tornó en archivo digital.

En el ámbito fiscal, el reglamento del Código Fiscal de la Federación (RCFF) vigente hasta el 2 de abril de 2014, en el artículo 39, primer párrafo, se refiere a uno de los documentos más importantes para el fisco: mencionaba el término “facturas” para luego sustituirlo por el de Comprobante Fiscal Digital a través de Internet o CFDI.

Un CFDI es equiparable a una factura y a todo su contexto en ley, con sus respectivas variaciones por supuesto, de ingreso, egreso, retención y nómina.

El término “facturas”, en cambio, según menciona el Código de Comercio en el artículo 1391 fracción VII, es un documento que contiene aparejada alguna ejecución, es decir, que exige el cumplimiento del mismo. A este tipo de documentos (de aparejada ejecución) se les atribuye también el carácter de prueba constituida de la acción.

En este contexto, vale la pena referirnos a otros conceptos relacionados y de gran relevancia en estos documentos, por ejemplo: una leyenda fiscal, cuyo texto es explicativo, de carácter obligatorio, está regulado en la ley, y se coloca al pie o al margen de un documento, lo cual facilita su interpretación o la de otros conceptos vertidos en él.

La Resolución Miscelánea Fiscal (RMF) también otorga el calificativo de “leyenda” a algunos conceptos que forman parte del cuerpo del CFDI, como por ejemplo, en la forma de pago, donde se puede colocar la leyenda “Pago en una sola exhibición” o en el método de pago, donde se puede colocar “01”, “02”, de esta manera, puede haber variaciones dependiendo de qué tipo de pago se trate, y de acuerdo con el catálogo de pagos publicado por el SAT.

En consecuencia, existen dos clasificaciones de “leyendas fiscales”, las que van en el cuerpo del CFDI y las que van al calce. Inclusive, las “leyendas” que van al calce también se pueden clasificar en otras dos, las que no son timbradas, por estar sólo en el formato PDF del CFDI, y las que sí son timbradas por formar parte del <complemento> “leyendas fiscales”.

Básicamente existen tres “leyendas” que forman parte del formato PDF del CFDI, ellas son:

  • Este documento es una representación impresa de un CFDI” a que nos obliga la regla 2.7.1.7 numeral II de la RMF.
  • Este documento es una representación impresa de un CFDI del sector primario” y “acepto de total conformidad y bajo protesta de decir verdad, que los datos asentados son verídicos” según la regla 2.7.4.4 numerales IV y VII que corresponden al sector primario, en donde además este numeral VII obliga a plasmar la firma autógrafa o huella digital del productor en la impresión del PDF del CFDI.

Por otro lado, dos “leyendas” que dejaron de ser obligatorias son: “Efectos Fiscales al Pago” e “Impuesto retenido de conformidad con la ley del impuesto al valor agregado”. Dichas leyendas estaban contempladas en el artículo 133 (hoy 110) fracción III de la Ley de ISR y el artículo 32, fracción III de la ley del IVA.

Sin duda el cambio en estos artículos y el desuso de las leyendas mencionadas, se debe a las modificaciones y al control de los métodos de pago que señala el SAT, así como a los complementos de CFDI.

El nodo <complemento> de CFDI “leyendas fiscales”, contiene tres atributos: disposición fiscal, norma y texto de la leyenda; los dos primeros son de uso opcional y el tercero es de uso obligatorio; en el primero se coloca la disposición fiscal que regula la leyenda, en el segundo el número de artículo o regla, y en el tercero, el texto de la leyenda. Es probable que a este complemento le esté faltando un atributo de fecha; enseguida veremos por qué.

Tomemos como ejemplo la regla 11.1.3 de la RMF que se refiere a los artistas y dice:

“… los CFDI de servicios profesionales expedidos por los artistas por la enajenación de sus obras, deberán contener la leyenda “pago en especie” en referencia a la opción del decreto del 31 de octubre de 1994, del pago del ISR y del IVA, con obras de su producción.

El llenado del <complemento> de CFDI “leyendas fiscales” se haría de la siguiente manera:

  • En Disposición Fiscal colocaríamos: DECRETO, o dejaríamos sin llenar.
  • En Norma: 1, o dejaríamos sin llenar
  • En Texto de Leyenda: pago en especie.

Hagamos nuevamente una pausa y regresemos al concepto de “factura-documento-CFDI que tratábamos al inicio; porque la eficacia probatoria del CFDI depende del cumplimiento de las normas; por lo tanto, debe estar completo y cumplir con todos los requisitos legales y reglamentarios para su elaboración, de manera que no pierda su credibilidad, ya que la discrepancia se presenta cuando las autoridades fiscales no aceptan como deducibles aquellos CFDI que no fueron elaborados conforme a la regulación vigente.

La finalidad de las leyendas fiscales es contar en un documento con un texto explicativo cuyo valor fiscal debe aplicarse en los CFDI, tanto en los formatos PDF como en los XML; la no aplicación de estas disposiciones puede generar documentos no deducibles o acreditables.

Si bien la no aplicación de las leyendas fiscales o la aplicación incorrecta de éstas no desvirtúa las operaciones realizadas, puesto que el CFDI siempre contará con eficacia probatoria, éstas deben utilizarse de manera obligatoria y correcta porque a ello nos obliga la facción IX del artículo 29-A del CFF.

Por último, es necesario mencionar que el tercer párrafo del artículo 29 del CFF, nos obliga a comprobar la autenticidad de los CFDI, consultando en la página del SAT el número de folio, la vigencia y el registro del sello digital.

Si bien es cierto que la página valida además la estructura y la sintaxis del CFDI, aun cuando nos arroje que el CFDI es válido, no garantiza que sea deducible ya que se tendrá que cumplir con los demás ordenamientos que marca la ley (estar registrado en contabilidad, incluir gastos estrictamente indispensables, etc.), lo cual nos lleva nuevamente a la eficacia probatoria del CFDI.

En su caso ¿qué leyenda fiscal están utilizando o ya dejaron de utilizar en sus CFDI?

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