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La planeación asertiva en la auditoría de estados financieros




Por: C.P.C. y M.A. José de la Fuente Molina.

Para realizar una excelente planeación de una auditoría de estados financieros, además del cabal cumplimiento de la Norma Internacional de Auditoría (NIA) 300, el auditor de estados financieros debe ser asertivo; pero, ¿qué significa esto?

La asertividad tiene que ver con:

  • Comunicación: El auditor debe tener la capacidad de poder conectarse con los interlocutores externos o internos para transmitir claramente sus ideas y pensamientos durante el proceso de la planeación de estados financieros.

Por ejemplo, se considera que el auditor tiene buena comunicación cuando logra un acuerdo con la dirección de la empresa mediante la firma de la carta de encargo y dichos acuerdos son discutidos junto con los miembros claves del equipo de auditoría en el momento de la planeación del trabajo de auditoría.

  • Seguridad: El auditor debe transmitir confianza en sus habilidades y en consecuencia en la planeación que debe ser objetiva y precisa con una adecuada medición de los riesgos.

Por ejemplo, el hecho de que el auditor mantenga la independencia; o que los auditores cuenten con la suficiente experiencia para desarrollar el trabajo; o que se tengan contemplados todos los centros de trabajo y segmentos del negocio.

  • Experiencia: Sin duda, durante la planeación de la auditoría de estados financieros, el auditor debe echar mano de su madurez que se logra con el desarrollo de su pericia y juicio profesional.

Por ejemplo, la determinación de la importancia relativa realizada por el auditor; o en su caso la identificación de áreas que puedan contar con mayor riesgo de incorrección material por la falta de controles internos por parte de la dirección de la empresa.

  • Personalidad: Es el conjunto de características genéticas, físicas y sociales con las que cuenta el auditor; la personalidad está formada por:

– Temperamento: Este tiene su origen desde su nacimiento, es genético.
– Carácter: Este tiene su origen de forma social, se determina basado en cada circunstancia.

Por ejemplo, un auditor introvertido o extrovertido; el primero por lo general preferirá evitar juntas y el segundo tratará de destacar fortaleciendo de sus relaciones públicas y sociales, situación que ayuda durante la planeación de los estados financieros.

  • Autoestima: El auditor debe contar con un alto nivel de autoestima sin caer en la arrogancia, el autoestima ayuda a disminuir los niveles de estrés y las emociones negativas, por lo que la planeación de estados financieros estará libre de prejuicios y será objetiva.

Por ejemplo, la forma en que el auditor destaca ante los miembros del trabajo de auditoría la necesidad de contar con una mentalidad inquisitiva (entiéndase por inquisitiva según la Real Academia Española, que inquiere y averigua con cuidado y diligencia algo) y la aplicación del escepticismo profesional al momento de reunir y evaluar la evidencia de auditoría.

  • Conocimientos: El auditor debe contar con sólidos fundamentos tomando en cuenta las dos posiciones de la epistemología que son:

– Empirista: Es el conocimiento basado en la experiencia, lo que se ha aprendido durante su vida profesional.
– Racionalista: Es el conocimiento basado en la razón y no por la experiencia.

Por ejemplo cuando el auditor basado en el volumen de transacciones puede determinar si puede confiar en el control interno; o los cambios significativos en la industria o tecnología o cambios en el personal clave que pueden afectar a la entidad.

  • Aceptación: Es privilegiar lo bueno de lo malo, también se puede entender como tolerancia, es el lograr contar con un entendimiento de las cosas.

Por ejemplo, el auditor determinará el momento en que aplicará sus pruebas de auditoría, basado en la naturaleza, momento y extensión de acuerdo a la planeación de auditoría sin dejar de contemplar la supervisión de los miembros del equipo de auditoría.

  • Estrategias: Son una serie de acciones que están pensadas para llegar a un fin determinado.

Por ejemplo, cuando sea necesario y de acuerdo a su juicio profesional, el auditor puede cambiar o actualizar durante el transcurso de la auditoría la estrategia global de auditoría y plan de auditoría cuando lo considere en las circunstancias.

La asertividad ayuda a los auditores (y profesionales dedicados a las áreas contables) a generar cambios en la percepción hacia él, quitando esa idea errónea que los auditores solo van a encontrar errores en el trabajo de los demás.

El auditor al ser asertivo mostrará una imagen positiva y generará un ambiente de confianza con comunicación sin ruidos y en consecuencia se ganará el respeto de propios y extraños, por lo que te invito a ti que estás leyendo este artículo que seas más asertivo en tu día a día y verás como todo lo que te propongas lo alcanzarás.

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