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La importancia del Código de Ética para el auditor externo




Por: C.P.C. y M. en C. Jessica Valdivia Román, catedrática de la EBC.

La ética se relaciona con el estudio de la moral y de la acción humana. Una sentencia ética es una declaración moral que elabora afirmaciones y define lo que es bueno, malo, obligatorio y permitido sobre una acción o decisión.

Con base en lo anterior, nos preguntamos: ¿Para qué se utiliza la ética en la auditoría? La ética permite regular la actuación de un auditor, de manera que establece requisitos de independencia para trabajos de auditoría y de revisión en los que el auditor expresa una opinión sobre estados financieros, entendiéndose por independencia del auditor el estado mental que permite la expresión de una conclusión sin ser afectado por influencias que comprometan su juicio profesional.

Al prestar sus servicios un auditor externo debe de cumplir con todos los lineamientos que establece el Código de Ética Profesional, para no sólo satisfacer las necesidades de un determinado cliente o entidad para la que trabaja, si no para el público en general. Para garantizar lo anterior, el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) creó un Código de Ética que regula el actuar del auditor. Éste se divide en 5 partes:

A. Aplicación del código

B. Contadores Públicos en la práctica independiente

C. Contadores Públicos en los sectores público y privado

D. Contadores Públicos en la docencia

E. Sanciones

La parte A establece los principios fundamentales de la ética profesional para identificar y evaluar amenazas al cumplimiento en el código, y en su caso, aplicar salvaguardas que buscan reducir o eliminar las amenazas. Las salvaguardas son acciones o medidas que pueden eliminar las amenazas o reducirlas a un nivel aceptable; se dividen en 2: las que fueron creadas por la profesión, legislación o reglamento y las del entorno de trabajo.

Por otra parte, las amenazas comprometen el cumplimiento de los principios fundamentales por parte del Contador. Éstas se clasifican en amenazas de interés personal, de auto-revisión, de interceder por el cliente, de familiaridad y de intimidación.

En la parte B y C del código se analizan las salvaguardas en los sectores público y privado.

Las partes B, C, D y E describen la aplicación del marco conceptual en ciertas situaciones. Además, proporcionan ejemplos de salvaguardas que pueden ser apropiadas para enfrentar las amenazas al cumplimiento de los principios fundamentales.

La parte B sección 290 “Independencia-trabajos de auditoría y revisión” aborda los requisitos para trabajos independientes de auditoría y de revisión. Ambos son considerados labores de aseguramiento en los que el Contador Público puede expresar una conclusión sobre estados financieros.

Algunas de las partes que lo integran son:

  • Intereses financieros
  • Préstamos y garantías
  • Relaciones de negocios
  • Relaciones familiares y personales

Cada una de las partes de esta sección dicta recomendaciones sobre el comportamiento que el auditor externo debe tener en los trabajos que realice.

Descargar el Código de Ética Profesional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos

Poseer un interés financiero en un cliente de auditoría puede crear una amenaza de interés personal, como por ejemplo: intentar obtener un préstamo o una garantía a un miembro del equipo de auditoría o a un familiar inmediato de ese miembro, o a la firma, por parte de un cliente de auditoría que sea un banco.

Algo similar ocurre con las relaciones de negocios al tener un interés financiero en un negocio conjunto, ya sea con el cliente o con uno de sus dueños con poder de control. Lo mismo sucede en las relaciones familiares y personales cuando un familiar inmediato de un miembro del equipo de auditoría es director o funcionario del cliente de auditoría.

Si bien el Código de Ética Profesional para el Contador Público ratifica normas permanentes sobre su actuar, hay que tener presente que sus principios generales están orientados hacia la búsqueda del equilibrio y la justicia social en las relaciones entre el auditor externo y el cliente.

Los despachos que prestan sus servicios de auditoría externa tienen la responsabilidad de mantener en completa integridad la información que se les proporciona de manera confidencial y cimentar su reputación en la honestidad, capacidad y calidad profesional, y no en el mercantilismo.

En algunos casos, ocurre que al emitir una opinión sobre un Dictamen de Razonabilidad de Estados Financieros de una entidad económica, éste no corresponde a la revisión, esto expone a las instituciones bancarias a otorgar crédito a una empresa que no tiene liquidez y a inversionistas a “inyectar” recursos en una entidad cuya información financiera no es razonable. Situaciones como esta afectan el prestigio del auditor y de la Contaduría Pública. ¿No lo crees así?

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