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La contabilidad verde




El verde es el color de moda en el mundo de los negocios; sin embargo, más que una moda, es una necesidad que beneficia la rentabilidad y contribuye con la Ecología.

Por: MBA Héctor Valencia Morales, profesor de posgrado de la EBC y director de ASN Consultoría.

Durante la historia de la humanidad, la necesidad de controlar y cuantificar la información de las actividades económicas de las personas ha dado lugar a diversas filosofías en la contabilidad. La más reciente se conoce como contabilidad verde, que a pesar de encontrarse en su tercera década de existencia, en México sigue siendo muy novedosa.

Cuando escuchas contabilidad verde, seguramente piensas en aspectos ecológicos, ¿no?; pero en realidad, su verdadero fin es la rentabilidad, es decir, el aumento de las utilidades mediante la disminución de costos. Básicamente, los efectos ambientales de una empresa se cuantifican y registran en forma monetaria, lo cual permite tomar decisiones cuyo objetivo es el aumento de los ingresos.

Se le llama contabilidad verde porque repercute directamente en la protección del ambiente, pero beneficia a las empresas en términos financieros, de manera que su importancia radica en 2 beneficios:

  • El interno, que tiene efectos financieros, pues genera ahorros, sobretodo en los consumos energéticos.
  • El externo, que se refiere a las ventajas sociales y ecológicas que resultan del uso de procesos menos dañinos para el ambiente.

La contabilidad verde consiste en la creación de sistemas y técnicas que permiten evaluar, cuantificar, registrar e informar los costos de los impactos ambientales para reflejar pasivos contingentes, reevaluar activos, reservar capitales y generar valor.

Parecería lógico pensar que la contabilidad verde tiene mejores resultados en las empresas industriales, por su necesidad de consumir recursos naturales; sin embargo, es un concepto que puede influir en todos los sectores, pues facilita el cumplimiento de las normas ambientales, reduce los consumos de energía y controla los costos de desecho, variables que también se presentan en las empresas comerciales y de servicios.

Hoy en día, en el mundo empresarial se ha acuñado un nuevo término que se emplea para referirse a los empresarios que muestran preocupación por el medio ambiente: empresarios verdes. La mayoría de ellos pertenecen a países donde se han generado estímulos fiscales a favor de las empresas ecológicas. Esto demuestra que la implantación de sistemas y procesos ecológicos no sólo depende de una cultura verde, sino también de las motivaciones económicas que benefician la rentabilidad de los negocios.

Actualmente no existen en nuestro país estímulos fiscales ni regulaciones estrictas al respecto. No obstante, tanto el gobierno saliente como el entrante coinciden en su clara preocupación por el tema. No es de sorprenderse que estos temas se reflejen en una posible reforma fiscal o en una legislación específica sobre el consumo de energías.

Los contadores mexicanos deben comenzar a involucrarse en el tema de la contabilidad verde, pues en este momento el planeta le exige al ser humano muchos más cuidados. Llegará el momento en que la contabilidad verde sea una norma universal de aplicación general para todas las actividades económicas.

En el futuro, el color de moda será el verde. La conciencia ambiental se puede convertir en la clave para generar o destruir el valor de las empresas, pero debe interpretarse como una oportunidad y no como una amenaza. Este concepto se puede aprovechar para mejorar la rentabilidad, o se puede ignorar para continuar destruyendo lo único que nos une a los seres humanos, nuestro planeta Tierra.