fraude contable

¿Qué son los fraudes contables? Evítalos




Por Jorge Alonso Ramírez Vega

A últimas fechas hemos escuchado que se realizan un sinnúmero de fraudes y simulaciones financieras operativas, pero ¿qué es exactamente un fraude, simulación o evasión? ¿Cómo es que puede construirse? ¿De verdad nadie puede monitorearlo?

Empecemos por definir qué es un fraude. La palabra tiene múltiples acepciones, pero desde un punto de vista financiero-contable, podemos definirlo como: la manipulación de medios manuales y/o electrónicos con el fin de modificar, alterar, tergiversar información y recursos para beneficio propio.

En términos contables un fraude es la manipulación de la documentación que es registrada en los libros y como consecuencia, en los estados financieros. Los fraudes contables pueden tener diversos elementos, pero entre los más importantes cabe destacar:

a) Documentación apócrifa. De acuerdo con el artículo 59-B del CFF, se incurre en fraude: “…si se emite comprobantes sin contar con los activos, personal, infraestructura o capacidad material, directa o indirectamente, para prestar los servicios o producir, comercializar o entregar los bienes que amparan tales comprobantes, o bien, si los contribuyentes se encuentran no localizados.” IMPORTANTE, es la reglamentación pero por falsificación está penalizado.

b) Construcción de sociedades fantasma. Está relacionado con el inciso anterior debido a que son constituidas o compradas para generar pérdidas fiscales gigantescas.

c) Outsourcing. Los esquemas de creación de empresas complementarias, o el simple traslado de gastos a empresas externas, en ocasiones provoca simulaciones para ingresos y gastos dependiendo del objetivo y la relación comercial que se tenga entre ambas.

d) Personal tóxico. Por más increíble que pueda sonar, muchos de los fraudes son orquestados entre el personal de diversas o las mismas áreas de negocio, las más comunes son: Compras, Contabilidad, Tesorería, Servicio al Cliente, Operaciones.

¿Cómo podríamos detectar estos fraudes?

Algunas veces no es tan sencillo identificarlo, sin embargo, no es imposible, recordemos que en ocasiones hasta la misma empresa está coludida con sus auditores externos, y como consecuencia la red alcanza terrenos desconocidos por personas dedicadas al Control Interno, Auditoría o del mismo departamento Financiero-Contable.

   La forma más sencilla de detectar un fraude o manipulación de la información es:

a) Interceptando. El método es muy sencillo, y como toda la información fluye a través de los medios electrónicos, puede verificarse su validez en el portal del SAT; también puede hacerse una revisión aleatoria de los movimientos comunes con ciertos proveedores.

b) Registros intencionales. Se trata de “posibles errores” de registro, identificables mediante la balanza de comprobación y la temporalidad utilizada para cada una de ellas.

c) Revisión financiera. Desde un punto de vista financiero vale la pena realizar muestreos aleatorios para cada una de las cuentas con registros importantes y no tan importantes, utilizando el método de porcientos integrales.

d) Sistema de Control Interno. Aún y cuando no pertenece al área financiera, se deben establecer métodos de “maker & checker”, niveles de supervisión, autorización, y por supuesto, generación de información oportuna y eficaz.

En conclusión, los fraudes contables tienen no sólo un impacto financiero, pueden afectar y dañar el prestigio de las marcas, productos o servicios que se comercialicen, incluso el prestigio personal porque los involucrados son boletinados por la extensa red de empleo nacional.

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