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Entidades extranjeras transparentes




Cómo deben pagar el ISR las entidades extranjeras  transparentes que obtienen ingresos de fuente de riqueza en México.

Por: C.P.C.  Luis Liñero Colorado y C.P.C.  Erik Magos Acosta, integrantes de la Comisión Fiscal Internacional del Colegio de Contadores Públicos de México y socios de Impuestos y Servicios Legales de Deloitte.

Con el ánimo de inhibir prácticas de evasión fiscal, en 2002 se incluyó en la Ley del Impuesto sobre la Renta la regulación en materia de los llamados paraísos fiscales, con el objetivo de que los contribuyentes que generaran ingresos a través de vehículos ubicados en países con baja imposición fiscal 2008 tuvieran que acumularlos para efectos del pago de su impuesto en México, aún y cuando dichos ingresos no los hubieran percibido directamente. Es decir, bajo esta regulación se estableció que ciertos ingresos se debían acumular por los contribuyentes en México de forma anticipada, conforme se generaran en los vehículos extranjeros, a pesar de que dichos contribuyentes no los hubieran percibido, por ejemplo, a través del cobro de dividendos.

Como parte de dicha regulación, en 2005 se estableció que dicho régimen de acumulación anticipada, sería también aplicable a los ingresos obtenidos por los contribuyentes residentes en México a través de entidades o figuras transparentes del extranjero. Para estos efectos, en términos generales, se definió como entidades o figuras transparentes a aquéllas que no fueran consideradas como contribuyentes del Impuesto sobre la Renta en su país y que sus ingresos estuvieran gravados a nivel de sus integrantes.

Ahora bien, actualmente la Ley del Impuesto sobre la Renta contiene diversas disposiciones que hacen referencia a los “ingresos sujetos a un régimen fiscal preferente” como limitantes para poder aplicar tratamientos fiscales menos gravosos para los contribuyentes residentes en el extranjero. Sin embargo, dichas disposiciones no hacen distinción sobre si dichos ingresos deben incluir los que se obtengan por parte de entidades o figuras transparentes, que pudieran estar sujetas al pago de impuesto a nivel de sus integrantes a tasas de impuesto incluso mayores a las tasa aplicables en México.

Por ejemplo, en materia de enajenación de acciones por parte de residentes en el extranjero, el artículo 190 de la Ley del Impuesto sobre la Renta establece que para poder pagar dicho impuesto sobre la ganancia en lugar de pagar el 25% sobre el precio bruto, uno de los requisitos que se debe cumplir es que el enajenante sea residente en el extranjero “cuyos ingresos no estén sujetos a un régimen fiscal preferente”.

De forma similar, el artículo 205 de la Ley del Impuesto sobre la Renta establece que ciertos ingresos obtenidos por residentes en el extranjero de fuente de riqueza ubicada en México deben sujetarse a una retención del 40% en lugar de la tasa que sea aplicable en función del tipo de ingreso de que se trate, cuando el residente en el extranjero se considere transparente en su país de residencia y sus ingresos estén sujetos a un régimen fiscal preferente.

Lo anterior ha generado problemáticas para los casos en donde residentes en el extranjero operan en México a través de entidades transparentes, que nada tienen que ver con inversión por parte de contribuyentes residentes en México, e incluso en donde los integrantes de dichas entidades transparentes pagan impuesto en su país de residencia a tasas superiores a las de México.

Por ejemplo, si una entidad transparente (es decir, una limited liability company o “LLC” de los Estados Unidos de América) posee acciones de una sociedad residente en México y decide vender parte o la totalidad de dichas acciones, podría estar impedida a determinar el impuesto correspondiente a dicha venta en función de la ganancia y tener que pagar el 25% sobre la totalidad del precio de venta, por el sólo hecho de tener un régimen de transparencia fiscal en los Estados Unidos de América, cuando no existe ningún efecto de evasión o beneficio fiscal para un residente en México derivado de dicho régimen de transparencia.

Igualmente, si una LLC de los Estados Unidos de América cobra regalías o intereses a una empresa residente en México, podría considerarse que estaría sujeta a una retención a la tasa del 40%, en lugar de las tasas más reducidas establecidas en la ley, que oscilan entre 4.9% y 30% para ese tipo de ingresos.

Existen argumentos legales para sostener que en los ejemplos antes mencionados no se tuvieran que dar los efectos negativos que se comentan; sin embargo, al parecer las autoridades fiscales opinan lo contrario. Como parte de dicha argumentación, debemos considerar que la regulación en materia de los paraísos fiscales ha sufrido diversas modificaciones desde su origen en el año 2002.

Por ejemplo, en 2008 el régimen en comento sufrió una modificación, eliminándose la disposición en el sentido de que los ingresos generados a través de entidades o figuras transparentes tendrían el tratamiento de ingresos sujetos a regímenes fiscales preferentes, para establecer que tendrían el tratamiento fiscal establecido en las disposiciones contenidas en el capítulo I del título VI de la Ley del Impuesto sobre la Renta, aún y cuando dichos ingresos no tuvieran un régimen fiscal preferente.

Esta modificación puede parecer irrelevante, ya que para un residente en México que obtiene ingresos a través de dichas entidades transparentes del extranjero, la modificación en la redacción de la disposición no cambió en forma alguna su forma de tributar en México. Sin embargo, como ya se mencionó, los casos en donde pueden existir efectos negativos por el uso de la frase “ingresos sujetos a un régimen fiscal preferente” son los casos en donde residentes en el extranjero obtienen ingresos con fuente de riqueza en México.

Para dichos casos, consideramos que la modificación en comento sí ayuda a defender la postura de que los residentes en el extranjero que sean entidades transparentes en su país y que obtengan ingresos procedentes de México, no debieran estar sujetos a un tratamiento fiscal más oneroso por el simple hecho de su régimen de transparencia, en la medida en que sus integrantes sean quienes paguen impuesto en su país, a tasas que no serían consideradas como un “régimen fiscal preferente”.

*Artículo publicado en el periódico Excélsior, sección Dinero.

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