comprobantes-fiscales-digitales

De la historia a la modernidad: facturación electrónica y comprobantes fiscales digitales




Por: Jorge Alberto Reyes Caballero, M. en C. Económicas y académico de la Escuela Bancaria y Comercial.

¿Por qué pasar de los papeles a la vida electrónica? ¿Qué es la facturación electrónica?

Los procesos operativos, funcionales y principalmente contables de cualquier institución siempre se habían realizado mediante el registro físico de pólizas, hojas de mayor, balanzas y emisión de facturas. Hasta finales del siglo pasado, la revolución de los sistemas informáticos permitió digitalizar dichos documentos.

Durante muchos años, la impresión de facturas y comprobantes fiscales era la forma de tener un mejor control de los gastos hechos por la compañía, pero también tenía sus complejidades: representaba un gran gasto en impresiones, generaba infinidad de archivos físicos y se prestaba a malas prácticas que se reflejaban en fraudes al fisco local y federal.

Todo lo anterior ha pasado a la historia gracias a la facturación electrónica. Poco a poco los contribuyentes se han dado cuenta de que es sencilla y rentable, pues se realiza con los sellos electrónicos con códigos alfanuméricos llamados timbres. Además, las facturas electrónicas ya cumplen con todos los requisitos de seguridad y legalidad establecidos por las autoridades fiscales.

Actualmente, la facturación electrónica es uno de los elementos clave en la optimización de recursos de las empresas, porque mantiene su valor legal (conforme a la regulación vigente) y reduce los tiempos, los costos y el esfuerzo humano.

¿Qué beneficios tiene el uso de la facturación electrónica?

El uso de medios tecnológicos, administradores de documentos digitales y facturación electrónica trae como resultado los siguientes beneficios:

  • Aumento de la productividad, ahorro en costos administrativo-financieros y reducción de tiempos operativos.
  • Esquemas de seguridad en el intercambio de información y almacenamiento de datos
  • Reducción de tiempos de emisión, envío, recepción y cobranza, lo cual da como resultado ganancias para el negocio, pues el tiempo se invierte en operaciones generadoras de valor.
  • Agilidad en la localización de información y eliminación de espacios para almacenar documentos históricos.
  • Viabilidad en las transacciones, mayor oportunidad y certeza en la toma de decisiones comerciales.

La adopción de esta práctica ha traído como ventajas el aumento de la productividad y la concentración del tiempo en los procesos comerciales que generan valor. Además, se evitan los gastos incensarios que afectan la rentabilidad de las empresas y las personas físicas.

En México todas las empresas que deseen facturar electrónicamente deben cumplir con los lineamientos mínimos solicitados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT):

  • Contabilidad automatizada.
  • Obtención de sellos en serie y folios de serie ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, con previa obtención de la Firma Electrónica Avanzada (FIEL).
  • Adecuaciones sencillas en el archivo de impresión (rollo o bobina de impresión).
  • Registro de la hora, el minuto y el segundo de emisión del comprobante fiscal digital (time stamp o sello del fechador).

¿Y a ti qué beneficios te ha traído esta modalidad de facturación?

Síguenos en Facebook

Mándanos tus comentarios o sugerencias