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Cuándo no proceden las deducciones por la adquisición de automóviles




El SAT anunció que no proceden las deducciones por la adquisición de automóviles cuando éstos no son estrictamente indispensables para cumplir con el propósito de las actividades de los contribuyentes.

El cálculo del Impuesto  Sobre  la  Renta  (ISR) contiene 2 elementos indispensables para la determinación de la capacidad contributiva de los contribuyentes: los ingresos y las deducciones autorizadas.

Los ingresos que el contribuyente debe considerar para el cálculo de los impuestos son los percibidos en efectivo, bienes, servicios, créditos o de cualquier otro tipo. Las deducciones autorizadas son las erogaciones que realizan los contribuyentes con el fin de atender a su objeto social y son soportadas por los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI).

Una de las características principales de las deducciones es la establecida en la fracción I  del artículo 27 de la Ley del Impuesto Sobre la  Renta (LISR), la cual dicta que las  deducciones autorizadas deben ser estrictamente indispensables para los fines de la  actividad que desarrolle el contribuyente, salvo que se trate de donativos no onerosos ni  remunerativos, que satisfagan los requisitos previstos en la LISR.

Por lo anterior, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) informa que no proceden las deducciones por la adquisición de automóviles cuando éstos no son estrictamente indispensables para cumplir con el propósito de las actividades de los contribuyentes.

En este sentido, se considera una práctica fiscal indebida la deducción de las compras de automóviles, así como los gastos de mantenimiento y los pagos de seguros correspondientes a dicho automóvil o la acreditación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) pagado por dicha adquisición, cuando el automóvil haya sido otorgado en comodato o cualquier otra modalidad a otra persona y no se utilice para realizar las actividades propias del contribuyente.

Tanto la Ley del Impuesto Sobre la Renta como la Ley del Impuesto al Valor Agregado prevén que tanto la deducción de las inversiones o la acreditación del IVA, según corresponda, deben cumplir, entre otros requisitos, con el ser estrictamente indispensable para los fines de la actividad del contribuyente.

Deben entenderse como estrictamente indispensables las inversiones que sean necesarias para alcanzar los fines de la actividad, sin las cuales el objeto del contribuyente se vería obstaculizado, al grado tal que se impediría la realización de su objeto social.

Conclusión

Las deducciones autorizadas sirven para disminuir la base por la cual se pagará el impuesto, es por ello de la importancia de su regulación, pues de esta forma los contribuyentes considerarán sólo las deducciones que efectivamente fueron indispensables para la obtención del ingreso.

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