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Consideraciones sobre el FATCA y el Acuerdo celebrado por México




El Acuerdo tiene el fin de fortalecer la colaboración México-EUA para verificar el debido cumplimiento de las disposiciones fiscales y combatir la evasión fiscal.

Por: C.P.C. María Teresa Rodríguez Bastidas, integrante de la Comisión Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México y socia del Despacho Bastidas Yffert Rodríguez, Asesores Fiscales, S.C.

Correo: relacionespublicas@colegiocpmexico.org.mx

El 19 de noviembre de 2012 el gobierno de México celebró con el de los Estados Unidos de América (EUA) el Acuerdo entre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de América para mejorar el Cumplimiento Fiscal Internacional con respecto a FATCA (término que deriva de sus siglas en inglés “Foreign Account Tax Compliance Act”, en adelante el “Acuerdo”), el cual entró en vigor el 1 de enero de 2013.

El Acuerdo se basa en diversos convenios previamente celebrados por México tales como la Convención sobre Asistencia Administrativa Mutua en Materia Fiscal de Estrasburgo de 1988 (2011), el Convenio para Evitar la Doble Imposición e Impedir la Evasión Fiscal en Materia de Impuestos sobre la Renta celebrado con EUA (1992) y el Acuerdo para el Intercambio de Información Tributaria celebrado con dicho país (1989).

El Acuerdo citado se firma con el fin de fortalecer la colaboración entre ambos países para verificar el debido cumplimiento de las disposiciones fiscales y combatir la evasión fiscal y como instrumento para poder implementar una serie de disposiciones emitidas por el gobierno de EUA comúnmente referidas como FATCA.

De dicho Acuerdo derivarán principalmente 2 efectos. Primero, el gobierno norteamericano obtendrá información sobre los ciudadanos que tienen depósitos y activos financieros en instituciones financieras mexicanas y, por su parte, México obtendrá información de sus residentes de cuentas bancarias y activos financieros que mantienen en instituciones financieras americanas. Dicha información servirá de base para que ambos países puedan fiscalizar a sus residentes y verificar el debido cumplimiento de obligaciones fiscales de los ingresos que obtengan. El Acuerdo prevé que el intercambio de información se haga, anualmente, en forma automática.

Lo anterior obedece a que tanto México como Estados Unidos tienen un sistema de tributación mundial, esto es, los contribuyentes tienen la obligación de pagar impuestos sobre la totalidad de sus ingresos, independientemente del país del que provengan. Por ejemplo, una persona mexicana que tiene una cuenta bancaria en EUA está obligada a pagar impuestos en México sobre los ingresos por intereses que reciba de dicha cuenta. En este contexto, FATCA nace como una medida para mejorar el cumplimiento fiscal y como instrumento para obtener información de cuentas y activos financieros que mantienen en el extranjero personas estadounidenses.

De conformidad con el FATCA la información será proporcionada tanto por ciudadanos americanos como por instituciones financieras extranjeras, para lo cual dichas instituciones deberán celebrar acuerdos especiales a más tardar el 30 de junio de 2013 con el Servicio de Rentas Internas de EUA (conocido como “IRS” por sus siglas en inglés “Internal Revenue Service”). A estas instituciones se les considerará como “FFI’s participantes” (“participating foreign financial institutions”).

En términos generales, las “FFI’s participantes” deberán:

  • Identificar y verificar las cuentas de contribuyentes estadounidenses.
  • Reportar al IRS, anualmente, cierta información.
  • Efectuar retenciones, a la tasa del 30%, sobre pagos provenientes de EUA hechos a: instituciones financieras extranjeras que no hayan celebrado acuerdos con el IRS (referidas como “FFI’s no participantes”), cuentahabientes que no proporcionen información suficiente sobre su residencia fiscal; y/o, empresas extranjeras con cuentas en el extranjero que no proporcionen información suficiente sobre la identidad de sus propietarios americanos.

Esto es, el efectuar pagos a “FFI’s no participantes” o no proporcionar la información requerida implicará que los flujos o pagos que provengan de instituciones financieras americanas podrán estar sujetos a una retención del 30%, inclusive si se trata de dinero o de activos que ya estuvieron sujetos a gravamen.

Al amparo del Acuerdo, para que las instituciones financieras mexicanas se consideren “FFI’s participantes” y que los pagos que se reciban a través de éstas no estén sujetos a retención, deberán proporcionar a la autoridad competente la información requerida en los términos que señale la SHCP.

El gobierno norteamericano ha señalado que las retenciones citadas se aplicarán a partir del 1 de enero de 2014, en concreto, sobre pagos de intereses y dividendos provenientes de dicho país efectuados a “FFI’s no participantes”. Cabe señalar que el gobierno de EUA ya concluyó un acuerdo similar con el Reino Unido y actualmente está en proceso de negociación con más de 50 países entre los que se encuentran Francia, Luxemburgo, Italia, Japón, Alemania y Suiza.

En este sentido, es importante considerar las consecuencias que pueden derivar tanto para americanos residiendo en México, tales como profesionistas considerados como expatriados, retirados y jubilados, para empresas y personas mexicanas que tienen cuentas en instituciones financieras americanas, así como para personas que tengan doble nacionalidad o residencia.

*Artículo publicado en el periódico Excélsior, Sección Dinero.