Conciliación contable fiscal

Por C.P. Lourdes Pastor Farill.

Una parte de la Declaración Anual de Personas Morales, es la “Conciliación entre el Resultado Contable y el Fiscal”, que comúnmente conocemos como conciliación contable fiscal, ¿cuál es su función?

La conciliación contable fiscal es una hoja que nos sirve para que, partiendo del Resultado Contable del ejercicio, podamos llegar al Resultado fiscal y así poder calcular el impuesto del periodo de recaudación tributaria que tenemos que declarar.

Como sabemos, no se trata de tener diferentes contabilidades: una financiera, otra fiscal, otra administrativa, etc. Se lleva la contabilidad financiera, y a raíz de ésta se elaboran los diferentes reportes o datos que sean necesarios.

Cuando se realiza el proceso para obtener el resultado fiscal, existen algunos rubros que contablemente sí consideramos para el resultado del ejercicio, pero no para el resultado fiscal. Dicha hoja es una guía para llegar al resultado y  se divide en 4 grandes rubros:

  • Ingresos fiscales no contables
  • Deducciones contables no fiscales
  • Deducciones fiscales no contables
  • Ingresos contables no fiscales

Siempre hay que iniciar con el resultado del ejercicio; posteriormente, se agregarán los ingresos fiscales no contables, de los cuales los más comunes son: el ajuste anual por inflación acumulable, los anticipos de clientes, los intereses moratorios efectivamente cobrados, la ganancia en la enajenación de acciones o reembolso de capital, así como la ganancia en la enajenación de terrenos y el activo fijo e inventario acumulable del ejercicio.

En seguida hay que sumar nuevamente las deducciones contables no fiscales, es decir, todos aquellos gastos que no son deducibles: costo de ventas contable; depreciación y amortización contable; partidas no deducibles, impuestos e intereses pagados que son mayores a los intereses del mercado.

Posteriormente, hay que restar las deducciones fiscales no contables, que son el equivalente de lo anterior, pero considerando las especificaciones de la ley del ISR, como: el costo de venta fiscal, depreciación fiscal (conocida como deducción de inversiones), compras, maquilas, y otros rubros que son deducibles fiscalmente, como el ajuste anual por inflación deducible, y estímulos fiscales.

Finalmente se restan los ingresos contables no fiscales: Intereses moratorios devengados, saldos a favor de impuestos y su actualización, utilidad contable en enajenación de activos, terrenos y acciones y utilidades en participación de compañías subsidiarias.

Después de este proceso, a partir del resultado del ejercicio, se obtiene el resultado fiscal, y de ahí, se realiza el cálculo del impuesto sobre la renta correspondiente al ejercicio.

Síguenos en Facebook

Contenido relacionado: 

Contenido recomendado: