Competencia de autoridades administrativas en visita domiciliaria

Por C.P.C. y Mtro. Roberto Colín.

La visita domiciliaria es una facultad de comprobación con la que cuentan las autoridades fiscales para verificar que se cumplen con las obligaciones fiscales, si existen contribuciones omitidas o señalar los pasos a seguir en caso de créditos fiscales. Conoce todos sus detalles.

La visita domiciliaria tiene su fundamento en el artículo 42 del Código Fiscal de la Federación (CFF), mediante el cual faculta a las autoridades fiscales a practicarlas para comprobar que los contribuyentes cumplieron con sus obligaciones fiscales.

Los medios que utilizan las autoridades fiscales para ejercer sus facultades de comprobación son:

  • Requerir al contribuyente, presentarse ante las autoridades fiscales a exhibir documentos relacionados con sus obligaciones fiscales.
  • Acudir al domicilio del contribuyente para ejercer sus facultades de comprobación (visita domiciliaria). 

Al respecto, Octavio Orellana define que la visita domiciliaria consiste en “la facultad que la ley concede a las autoridades fiscales para acudir al domicilio fiscal del contribuyente, del responsable solidario o del tercero relacionado con éstos, para verificar si cumplen con las obligaciones fiscales a su cargo y, en su caso, determinar las contribuciones omitidas y señalar el crédito fiscal mediante la revisión de la Contabilidad, bienes o mercancías del sujeto pasivo”.

Así, la visita domiciliaria es el medio que utiliza la autoridad fiscal para ejercer sus facultades de comprobación mediante la revisión de la Contabilidad del contribuyente.

Resulta relevante la Competencia de las Autoridades Administrativas en Materia Fiscal, que es el conjunto de atribuciones o facultades que les incumben a cada una de ellas, las cuales se encuentran establecidas en disposiciones legales que delimitan su campo de acción y generan certeza a los gobernados sobre los órganos del Estado que pueden, válidamente, afectar su esfera jurídica. En materia fiscal las encontramos en las leyes fiscales, leyes fiscales especiales, los reglamentos, decretos, acuerdos y demás normas fiscales.

En relación con la visita domiciliaria, el artículo 42 del CFF faculta a las autoridades fiscales para:

a) Rectificar errores aritméticos u omisiones en las declaraciones, solicitudes o avisos de los contribuyentes, requiriéndolos para que presente la documentación requerida.

b) Revisar la Contabilidad de contribuyentes, responsables solidarios o terceros relacionados con ellos, para que exhiban en su domicilio o en las oficinas de las propias autoridades la contabilidad, los documentos e informes.

c) Practicar visitas en el domicilio a los contribuyentes, responsables solidarios o terceros relacionados con ellos, y revisar su contabilidad, bienes y mercancías.

d) Revisar dictámenes de estados financieros.

e) Practicar avalúos sobre toda clase de bienes.

f) Recabar informes de funcionarios y de empleados públicos y de fedatarios.

g) Formular denuncias o querellas ante el Ministerio Público por posible comisión de delitos fiscales.

De lo anterior se desprende que, conforme al inciso c), las autoridades fiscales son competentes para practicar visitas en el domicilio de los contribuyentes, responsables solidarios o terceros relacionados con ellos, y revisar su Contabilidad, bienes y mercancías.

El desarrollo de la visita domiciliaria consiste en lo siguiente:

  • Notificación formal. Toda visita domiciliaria deberá tener la notificación formal de una orden de visita, la cual es el acto mediante el cual, de acuerdo con las formalidades legales establecidas, se hace saber un acto administrativo al contribuyente, que es la persona a la que se reconoce como interesada en su conocimiento, o se le requiere para que cumpla con la obligación. Se clasifican en personales, correo ordinario o telegrama, estrados, edictos e instructivo.
  • Realizar una orden de visita. Señalar por escrito la autoridad que lo emite, el lugar y la fecha de la emisión; estar fundada y motivada, y expresar el objeto o propósito; ostentar la firma autógrafa del funcionario competente; especificar el lugar donde deba efectuarse la visita e indicar el nombre de los funcionarios que realizarán la visita.
  • Días y horas hábiles. La práctica de diligencias por las autoridades fiscales deberá efectuarse en días y horas hábiles. Una diligencia de notificación iniciada en horas hábiles podrá concluirse en hora inhábil sin afectar su validez. También puede realizarse cuando se trate de la verificación de bienes y de mercancías en transporte, en todo el año y las 24 horas del día. En materia del procedimiento administrativo de ejecución, de notificaciones y de embargos precautorios, podrán habilitar los días y las horas inhábiles.
  • Documentar visita. Cabe señalar que el desarrollo de una visita domiciliaria parte de un acta de inicio, las actas parciales y un acta final. En las actas parciales se señalarán los hechos u omisiones concretos que ocurran durante el desarrollo de la visita domiciliaria, y formarán parte del acta final. El acta final contiene los hechos u omisiones resultado de la visita.

Finalmente, señalar que la Competencia de las Autoridades Administrativas en Materia Fiscal, radica en que no es posible considerar que baste la cita del ordenamiento legal que le otorgue competencia para cumplir con los fines del derecho fundamental garantizado en el artículo 16 constitucional, atendiendo a que la organización de la administración pública en nuestro país está encaminada a distribuir las funciones de los órganos que la integren por razón de materia, grado y territorio, a fin de satisfacer los intereses de la colectividad de una manera eficiente.

Si bien es cierto que en una ley, reglamento o decreto es en donde, aunque hay excepciones, se señala la división de estas atribuciones, debe considerarse que éstos están compuestos por diversos numerales, en los que se especifican con claridad y precisión las facultades que a cada autoridad le corresponden.

Es por ello, que la competencia de la autoridad fiscal en sus actos de molestia debe ser fijada siguiendo, básicamente, tres criterios: por razón de materia, por razón de grado y por razón de territorio.

En este sentido, como la competencia de la autoridad es un requisito esencial para la validez jurídica del acto, si éste es emitido por una autoridad cuyas facultades no encuadran en las hipótesis previstas en las normas que fundaron su decisión, es claro que no puede producir ningún efecto jurídico respecto de aquellos individuos contra quienes se dicte, quedando en situación como si el acto nunca hubiera existido.

¿Has estado bajo una visita domiciliaria?, ¿se ha cumplido con el desarrollo estipulado por las autoridades fiscales?

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