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Casos en los que las asociaciones religiosas deben pagar el ISR




Te decimos qué ingresos están exentos del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR), y cuáles deben ser declarados por este tipo congregaciones.

Las regulaciones fiscales establecen cargas a los particulares con el objeto de que todas las personas físicas y morales contribuyan al gasto público de la Federación y las asociaciones religiosas no son la excepción.

¿Qué son las asociaciones religiosas?

Son congregaciones cuyo objeto es el de ejercer culto a una divinidad y para poder funcionar deben estar inscritas y validadas ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) con base en la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.

Las asociaciones religiosas constituidas en los términos de esta Ley podrán cumplir con sus obligaciones fiscales en los términos del Título III de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR), es decir, en el régimen de las personas morales con fines no lucrativos.

ISR para asociaciones religiosas

No pagarán el ISR por los ingresos que se obtengan de las actividades por las que fueron constituidas, con la condicionante de que éstos no sean repartidos entre los integrantes de la asociación.

Se consideran ingresos relacionados con actividades por las que fueron constituidas los propios de la actividad religiosa, como pueden ser: las ofrendas, diezmos, primicias y donativos recibidos por parte de los miembros, congregantes, visitantes y simpatizantes, siempre que tales ingresos se apliquen a los fines religiosos.

También se consideran ingresos propios los obtenidos por la venta de libros u objetos de carácter religioso, que sin fines de lucro se realicen como una asociación religiosa.

Ingresos gravados

Se considera como ingreso gravado a la venta de bienes con fines de lucro distintos de su activo fijo, tales como:

  • Libros u objetos de carácter religioso
  • Intereses
  • Premios

El ISR se debe determinar cuando los ingresos provengan de la venta de bienes distintos a los activos de la asociación religiosa y cuando se presten servicios a personas diferentes a los miembros de ésta, siempre y cuando rebasen del 5% de los ingresos totales tras aplicar la tasa del 30% sobre la diferencia de los ingresos menos las deducciones autorizadas por la LISR.

Conclusión

Las leyes fiscales son de aplicación estricta y todos los negocios, sociedades u asociaciones deben de cumplirlas. Si bien las asociaciones religiosas no son consideradas contribuyentes del ISR, por la naturaleza de su objeto social, deben de cumplir con los impuestos generados por los ingresos que no contemplan sus estatutos sociales.

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