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Boletín C-10 Instrumentos financieros derivados y operaciones de cobertura




Por M.A.y C.P.C. Herminia Güitrón del Río

A continuación presentamos algunos comentarios acerca de los, Instrumentos financieros derivados y operaciones de cobertura, a fin de identificar las precisiones sobre el reconocimiento de derivados implícitos y su posible efecto en los estados financieros.

Para este año, el CINIF realizó mejoras al Boletín C-10 para hacer precisiones sobre el reconocimiento de instrumentos financieros implícitos y así converger con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).

Al analizar la NIIF 9 Instrumentos financieros, en su apartado 4.3 Derivados implícitos, se destaca la definición y los elementos a considerar para separar del contrato anfitrión al derivado implícito; en caso de que eso no fuera posible, se indica cuál será el tratamiento a seguir.

Definición de derivado implícito

Un derivado es un instrumento financiero cuyo valor depende del precio de un activo subyacente o un índice; es básicamente lo mismo que un derivado tradicional; su colocación, sin embargo, es diferente. Los derivados tradicionales se ejecutan de forma independiente y se negocian de manera independiente. Los derivados implícitos se incorporan en un contrato, denominado contrato principal. En conjunto, el contrato principal y el derivado implícito que permite formar una entidad conocida como un instrumento híbrido. El derivado implícito es pues, el componente de un contrato híbrido.

Un derivado implícito provoca que algunos o todos los flujos de efectivo, que de otra manera serían requeridos por el contrato, se modifiquen de acuerdo con una tasa de interés especificada, el precio de un instrumento financiero, el de una materia prima cotizada, una tasa de cambio de moneda extranjera, un índice de precios o de tasas de interés, una calificación u otro índice de carácter crediticio, o en función de otra variable, que en el caso de no ser financiera, no sea específica para una de las partes del contrato.

Un derivado que se adjunte a un instrumento financiero pero que sea contractualmente transferible, ya sea de forma independiente o que tenga una contraparte distinta a la del instrumento, no es un derivado implícito sino un instrumento financiero separado.

Casos en que deberá separarse un derivado implícito si un contrato híbrido contiene un anfitrión que no es un activo que quede dentro del alcance de esta Norma:

(a) Cuando las características económicas y los riesgos del derivado implícito no están relacionados estrechamente con los correspondientes al contrato anfitrión.

(b) Cuando un instrumento separado con las mismas condiciones del derivado implícito cumpla con la definición de un derivado.

(c) En casos en que el contrato híbrido no se mida al valor razonable con cambios en el mismo valor razonable reconocidos en el resultado del periodo (es decir, un derivado que se encuentre implícito en un pasivo financiero medido al valor razonable con cambios en resultados, no se separa).

Procedimiento si no se separa el derivado implícito.

Si un contrato contiene uno o más derivados implícitos y el anfitrión no es un activo dentro del alcance de esta Norma, una entidad puede designar el contrato híbrido en su totalidad como valor razonable con cambios en resultados.

Si se requiere, por esta Norma, que una entidad separe un derivado implícito de su contrato anfitrión, pero no pudiese medir ese derivado implícito de forma separada, ya sea en la fecha de adquisición o al final de un periodo contable posterior sobre el que se informa, se designará la totalidad del contrato híbrido como a valor razonable con cambios en resultados.

De acuerdo con las disposiciones de la NIIF 9, en el Boletín C-2 Instrumentos financieros y el Boletín C-10 Instrumentos financieros derivados y operaciones de cobertura, de las Normas de Información Financiera en México encontramos lo siguiente:

En el párrafo 12 del Boletín C-10 se define así al derivado implícito:

Son aquellos componentes de un contrato que en forma explícita no pretenden originar un instrumento financiero derivado por sí mismo, pero que los riesgos implícitos generados o cubiertos por esos componentes, difieren en sus características económicas y riesgos, de los de dicho contrato (conocido como el contrato anfitrión) y por ende, derivan en un comportamiento y características similares a los que presenta un instrumento financiero común.

En el párrafo 98 del Boletín C-10 se establecen los casos en que deberá separarse un derivado implícito del contrato principal:

Un derivado implícito se deberá separar del contrato principal y será reconocido de acuerdo con las reglas establecidas en los párrafos 90 al 95, siempre que cumplan todas y cada una de las siguientes condiciones:

  1. a) Las características económicas y riesgos de un derivado implícito no están estrechamente y claramente relacionadas con las características y riesgos económicos del contrato principal.
  2. b) El contrato (híbrido) que contiene tanto al derivado implícito como al contrato principal no es valuado a valor razonable.
  3. c) Un instrumento con los mismos términos que el derivado implícito cumpliría con los requisitos para ser considerado como un instrumento financiero derivado (la inversión neta inicial para el contrato híbrido no será considerada como la inversión neta inicial del derivado implícito).

Reglas de valuación.

El Boletín C-2 en su párrafo 35, relativo a las reglas de valuación, establece que todos los activos financieros y pasivos financieros resultantes de cualquier tipo de instrumento financiero en el cual participa una entidad, así como los derivados implícitos cuyo contrato base no necesariamente es un instrumento financiero, deben valuarse a su valor razonable, afectando la utilidad o pérdida de un período o, en su caso, reconociendo una partida dentro de los otros resultados integrales según corresponda.

Procedimiento si no se separa el derivado implícito.

Los párrafos 99 y 100 del Boletín C-10 se modificaron para especificar de manera precisa como se valuará un derivado implícito en caso de que no sea posible su separación del contrato anfitrión, como a continuación se muestra (se destacan con negrillas las Mejoras 2016):

Boletín C-10 Párrafo 99.

Si un instrumento financiero derivado es separado del contrato principal, este último debe reconocerse de acuerdo con las reglas particulares aplicables al tipo de instrumento que corresponda.

   Si una entidad es incapaz de determinar en forma confiable el valor razonable de un derivado implícito sobre la base de sus términos y condiciones (por ejemplo, porque el derivado implícito está basado en un instrumento de capital no cotizado), el valor razonable de dicho derivado implícito debe ser la diferencia entre el valor razonable del instrumento financiero híbrido (combinado) y el valor razonable del contrato anfitrión, si es que pueden determinarse; si la entidad es incapaz de determinar el valor razonable del derivado implícito utilizando el método descrito, debe atenderse a lo establecido en el párrafo siguiente.

Boletín C-10 párrafo 100

En los casos en que la separación de un derivado implícito del contrato anfitrión para efectos de su valuación no sea posible, ya sea al momento de su adquisición o en periodos posteriores, la entidad debe designar la totalidad del instrumento financiero híbrido como valuado a valor razonable con los cambios reconocidos en la utilidad o pérdida neta del periodo.

   Un derivado implícito denominado en moneda extranjera no debe ser separado del contrato principal anfitrión, si este último no es un instrumento financiero, no está apalancado, no contiene un componente de opción y estipula pagos denominados en:

a) La moneda funcional de cualquiera de las partes del contrato.

b) La moneda en la que el precio del bien o servicio relacionado que es adquirido o entregado es comúnmente utilizada en el comercio internacional.

c) La moneda que se utiliza comúnmente en los contratos de compra o venta de partidas no financieras en el entorno económico en el que la transacción tiene lugar (por ejemplo, una moneda relativamente estable y líquida que se utiliza comúnmente en las transacciones locales de negocios o en el comercio exterior).

De acuerdo con el párrafo 143 del Boletín C-10, las disposiciones relacionadas con las modificaciones a los párrafo 99 y 100, derivadas de las Mejoras a las NIF 2016 entran en vigor para los ejercicios que se inicien a partir del 1 de enero de 2016. Los cambios contables que surjan en su caso, deben reconocerse en forma retrospectiva para todos los estados financieros que se presenten en forma comparativa con los del periodo actual, con base en la NIF B-1, Cambios contables y correcciones de errores.

Conclusión: Con las Mejoras a las NIF 2016 al Boletín C-10, se establece ahora, de forma clara y precisa, cómo se valuarán los derivados implícitos, tanto en el caso de que se puedan separar del contrato anfitrión como en el caso de que la separación de un derivado implícito del contrato anfitrión para efectos de su valuación no sea posible, pero que sí puedan converger con las NIIF.

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