Análisis de fraudes en las empresas

Por: C.P.C David Henry Foulkes Woog, Integrante de la Comisión de Auditoría del Colegio de Contadores Públicos de México, A.C.

Correo: relacionepublicas@colegiocpmexico.org.mx

Como Contadores o Auditores, cuando platicamos con los dueños de las empresas, escuchamos que todo el mundo se queja; nunca están de acuerdo con lo que pasa, ya sea por cuestiones políticas o por problemas administrativos; en este aspecto, uno de los temas más frecuentes son los relacionados con los fraudes en las empresas, y en el hecho de que si como Contadores o Auditores no nos percatamos de esta situación, quieren inclusive, acusarnos de cómplices.

Me pregunto, como Contador ¿es nuestra función cuidar a las empresas para que no se cometan fraudes en ellas? Definitivamente no; es función de los Auditores el revisar que no suceda, nuestro trabajo es hacer una revisión sobre los estados financieros y dar una opinión de los mismos, acorde con las Normas Internacionales de Auditoría.

Como un servicio a nuestros clientes, se puede emitir la carta de observaciones y recomendaciones derivada de la Auditoría de estados financieros, de la cual podría llegarse a la detección de un fraude o determinar ciertos elementos que hagan suponer la existencia del mismo.

La “Association of Certified Fraud Examiners” (ACFE), publica cada 2 años una encuesta realizada a nivel mundial llamada “Report of the Nations”, en el reporte publicado a principios de este año indica que, por parte de la auditoría externa, sólo se detectaron el 3.3% de los fraudes, mientras que por auditoría interna se encontraron 10.4% de los fraudes; por controles de Tecnología de la Información el 1.1%; por gente que confesó haber cometido el fraude el 1.5%; por revisiones de la gerencia el 14.6% y por casualidad, el 7.0%; pero el 43.3% de los fraudes se detectó porque hubo un mecanismo de información dentro de la organización.

Como Auditores externos, llegamos a la empresa y aplicamos nuestros cuestionarios de Control Interno, en estos preguntamos si el cajero está afianzado, en caso de que no, hacemos nuestra carta de observaciones al Control Interno y por dentro, estamos muy orgullosos de que hemos detectado algo irregular. Esta observación la externamos y el Director suele expresarse con incredulidad y molestia. Me pregunto, haciendo esto, ¿se resuelve el problema? Remitiéndonos a la misma fuente, esta nos indica que el 86% de los fraudes implican robo de activos de la empresa, incluido dinero, inventarios y otros activos, por lo cual podríamos considerar que esta fianza de algo sirve pero, ¿es solamente el cajero el que puede cometer un fraude? Situemos el ejemplo de un camión de una refresquera: El chofer, ¿cuánto dinero ajeno a él podría tomar al día? Hay que proteger a la empresa y prever cualquier eventualidad pero, quién podría llevarse más dinero que el chofer? Claro, el cajero general, aquel que junta el dinero de los 250 camiones que tiene la distribuidora pero, a este cajero, le tenemos una serie de controles internos, cada camión entrega su dinero y le firman de recibido.  El cajero debe tener el importe de la suma de lo entregado por todos los camiones y ese monto debe ser depositado al día siguiente en el banco o a la empresa de traslado de valores.  Los Controles Internos de lo que recibe y lo que deposita, serán revisados por Contabilidad y Auditoría interna, y tal vez hasta por Auditoría externa. Por lo tanto, esta persona con un buen Control Interno, no debe tener mucho riesgo de que haga el fraude si es bien supervisado, entonces ¿a quién debiéramos vigilar?

De acuerdo con el reporte antes mencionado, cuando un empleado comete un fraude (que no es un evento aislado, puede durar mucho tiempo), en promedio este asciende a $60,000 USCY (unos $800,000 pesos mexicanos), lo cual es una cantidad muy interesante para casi todos nosotros pero, ¿a cuánto ascienden los fraudes que llevan a cabo los directores y dueños de las empresas? La media en este caso, según la encuesta, asciende a $573,000 USCY (unos $8,000,000 pesos mexicanos). ¿Cómo los dueños y directores de las empresas cometen fraudes? ¡Claro! con Auditorías Internas, oficiales de cumplimiento, Comités de Auditoría, etc. Los directores y los dueños en ocasiones cometen fraudes a sus empresas y muchas veces sugeridos por sus asesores fiscales.

Como ejemplo, obtienen recursos para su inversión en activos fijos como son las computadoras, los autos o inclusive la construcción de sus residencias.

Cuando hablamos de fraudes en las empresas, es un hecho que mientras más arriba se está en la organización, más grandes pueden ser los fraudes e inclusive, los Auditores Externos pueden llegar a estar coludidos o bien, ser utilizados, como desafortunadamente sucedió en el caso de Enron, Madoff, Stanford; por citar alguno.

¿Por qué se da esto? El análisis del perfil sociológico de los defraudadores nos lleva a concluir que el empleado al principio argumenta que lo hace por una necesidad, para cubrir sus gastos proponiéndose a sí mismo regresar el dinero tomado en la siguiente quincena. Posteriormente, como no se dieron cuenta, no lo regresa y lo vuelve a hacer, más tarde ya lo convirtió en parte de su ingreso normal y se convierte en costumbre. Asimismo, es frecuente que a los directivos, al estar acostumbrados a tomar riesgos por las decisiones mismas del negocio, les sea atractiva la adrenalina que sienten al hacer algo fuera de las reglas.

*Artículo publicado el 12 de noviembre de 2012 en el periódico Excélsior, sección Dinero.